Bretaña ayer

Bretaña es una península que se sumerge en el océano que lógicamente ha detenido las migraciones de los pueblos anglosajones, francos, celtas y latinos. En estas tierras legendarias sembradas de megalitos, se forjó una fuerte identidad y nació una resistencia. Rápidamente, el océano se abrió a nuevas aventuras. A los druidas, monjes y duques siguieron los mercaderes, corsarios y pescadores. ¡Y por último: los turistas!

Foto 1 Bretaña ayer Foto 2 Bretaña ayer Foto 3 Bretaña ayer
  • Alignement de Kermario, Carnac

    La prehistoria

    Hace unos 450.000 años, los Homo Erectus tallaban las primeras piedras en Bretaña. Tras el paso de algunos cazadores-recolectores, los restos de ocupación humana se multiplicaron hacia el año 5.000 a.C., cuando las poblaciones se sedentarizaron. En ese momento se erigieron estos espectaculares monumentos megalíticos que siguen en pie: menhires y dólmenes ganan en 2.500 años de antigüedad a las pirámides.

    Bretaña a la prehistoria

  • Rayons du soleil dans la forêt de Brocéliande

    Antigüedad

    Los celtas, procedentes de Europa central, sucedieron a los constructores de megalitos. Mostraron una gran adaptabilidad a entornos muy diversos e impusieron su lengua y sus costumbres. Imprimieron al país esta imagen viva de tierra de leyendas. A pesar de su resistencia no pudieron impedir que César y sus tropas conquistaran la región en el año 56 a.C. Roma organizó las provincias a pesar de unos pocos indígenas irreductibles.

    Bretaña en la antigüedad

  • Chapelle Saint-They, Pointe du Van (29)

    Nacimiento de Bretaña

    En el siglo V, los bretones desembarcaron en las costas de la pequeña Bretaña, huyendo de la Gran Bretaña actual y de los anglos, los sajones y los escotos. Entre los recién llegados, los monjes más heroicos organizaron las parroquias y construyen los primeros monasterios. Por estrategia política de los francos, Nominoë tomó las riendas de Bretaña durante las luchas y, luego, fue coronado como primer rey.

    Nacimiento de Bretaña

  • Maisons en pans de bois à Vannes (56)

    Edad Media

    Ya sabemos que la Edad Media no fue un camino de rosas. Entre los siglos X y XIV se encadenaron guerras y rivalidades por el trono. Varios nobles reivindicaron el ducado bretón. A veces, el ruido de sables parece seguir resonando en las ciudades fortificadas y sobre las murallas que han resistido a la historia. Protegidas tras las murallas han sobrevivido un buen número de casas medievales con entramado de madera.

    Bretaña durante la Edad Media

  • Château de Josselin (56)

    Renacimiento

    En el siglo XV, Bretaña se enriqueció con el comercio del cáñamo y del lino, y ya jamás dejó de comerciar con el mundo entero. Su prosperidad puede apreciarse en las magníficas casas de piedra y en las viviendas de los mercaderes. El apogeo continuó bajo los reinados de Francisco I, Pedro II, Arturo III y Francisco III. En medio de estos hombres, la reina Ana de Bretaña desempeñó un papel esencial a favor de su pueblo.

    Bretaña al Renacimiento

  • Château de Pontivy (56)

    Del Antiguo Régimen a la Revolución

    El poder real se impuso y organizó la economía, la justicia y la flota. Estableció el parlamento de Bretaña en Rennes en un edificio de toba, granito y pizarra. Desarrolló los puertos comerciales y armamentísticos. El arquitecto Vauban fortificó el litoral, como en la bahía de Morlaix. Durante la Revolución, estos progresos llevaron a la división entre los «azules», principalmente burgueses, y los nobles, los «blancos».

    Bretaña en el marco del Antiguo Régimen y la Revolución

  • Pêche en mer

    El periodo moderno

    Llegan tiempos de cambio. Tiempos en los que nace la industria pesquera y agrícola gracias a las conserveras. Tiempos de dolor y sangre vertida por los bretones en las guerras mundiales y en los bombardeos de Brest, Lorient y Saint-Malo. Pero, ahora con el auge del turismo han llegado tiempos tranquilos que invierten el sentido de la emigración y estimulan la cultura.

    Bretaña a la época moderna