Reservas
Espléndidos cofres para joyas naturales
Bretaña es la primera región de Francia en cuanto a número de espacios protegidos. A las reservas naturales y a unos cincuenta espacios declarados Natura 2000 (esencialmente costeros), se añaden 320 enclaves protegidos de menor tamaño. Esta modulación de territorios alberga lugares de fama mundial como la Bahía del Mont Saint-Michel, la punta del Raz o diversas curiosidades como el Sillon de Talbert.
Todo va bien en la punta del Raz
Hay que concluir el recorrido a pie para ver las rocas y las puntas de granito desafiar al océano en la punta del Raz. Desde hace decenios, los parkings situados sobre los acantilados se han desplazado hacia el interior y el cabo ha recuperado su encanto salvaje. Estas modificaciones voluntarias para conservar el cabo ha permitido que la punta del Raz se encuentre entre los mejores lugares de Francia (solo hay 30).
El mar también se lleva los cantos rodados
El Sillon de Talbert es la primera reserva natural geológica que goza del sello “Enclave destacado”. A lo largo de 3 km, desarrolla una espina dorsal de guijarros multicolores traídos por la marejada. Sobre este cordón que se adentra en el mar de Trégor, solo el barrón y las coles marinas parecen estar a sus anchas. En la punta, lejos de los caminantes cansados de hacer rodar guijarros bajo sus pies, las aves ponen sus huevos. Este lugar fenomenal, que protege los prados salados y la costa de Pleubian, también necesita protección. Se han tomado medidas para recargar la zona de guijarros.
Reserva de plancton
Al convertirse en reserva natural, las antiguas marismas de Sené se han convertido en un paraíso para las aves. Cerca de Vannes, las salinas forman un mosaico de viveros de mejillones, prados salados y canales. Como todas las zonas sometidas a las mareas, Sené es una espectacular reserva de plancton y el hábitat ideal para múltiples colonias de aves. Siete observatorios permiten admirar esta flora y esta fauna.
Ramas antiguas nos protegen
Han sobrevivido a la reducción de los bosques debida a la demografía y a la construcción de barcos. Estos árboles venerables merecen estar censados. Un roble de 1.500 años vela en el campo de Bulat-Pestivien. La corteza del roble de Bonnoeuvre puede curar los forúnculos. El castaño de Locoal-Medondio dio sombra a los chuanes…
Imprescindible
Sillon de Talbert



