Música
De Asegurancetúrix a DJ Zebra
La música tiene un peso muy importante aquÃ. No es casualidad que el mago MerlÃn fuera un maestro del arpa. Los bardos y los druidas se acompañaban de una lira. Para que les oyeran, los bretones adoptaron instrumentos más bien sonoros: el binou o gaita bretona y la bombarda. Las bandas tradicionales o bagadou hacen vibrar al público y han abierto su repertorio hasta afinarse con artistas que llenan las salas y los festivales.
El biniou, el sonido de Bretaña
Es parecida a la gaita escocesa. La de mayor tamaño se llama biniou-braz y su contraria, biniou-kozh (antigua). A pesar de sus orÃgenes mediterráneos es un sÃmbolo bretón. La bombarda es su cómplice: un instrumento de viento semejante a una flauta con la base ensanchada. Son los instrumentos clave en procesiones, fiestas populares y festou-noz.
Las bagadoù suenan más fuerte
En los años 50, los binious y bombardas se aliaron con tambores y las cajas para crear las bandas tradicionales: las bagadou. Actualmente son las formaciones acústicas más potentes del planeta. Son capaces de atronar un Estadio de Francia lleno hasta la bandera o los Zenith de las Noches Celtas. La bagdad (singular de bagadou) más famosa es la de Lann-Bihouë en la que canta Alain Souchon. Las bagadou se aventuran a menudo por los sonidos del jazz, a veces incluso del techno y hasta han tocado con grupos de rock.
El canto, transmitido de padres a hijos
A principios del siglo XIX, Théodore Hersart de la Villemarqué recolectó los cantos populares. Pero fueron las hermanas Gouedec y los hermanos Morvan quienes pusieron el kan ha diskan (canto y contracanto) en CD. Los Frères Morvan no solo conservan el ritmo sino que siguen participando en la inauguración del festival de Vieilles Charrues y han acompañado a los Tambores del Bronx. El relevo está garantizado con Denez Prigent.
La gran familia de marineros también tiene sus cantantes, que se reúnen sobre todo en Paimpol.
Siempre voces nuevas
Los artistas se inspiran en melodÃas o en la poesÃa local. Yann Tiersen, Dan Ar Braz, Alan Stivell, Matmatah o Miossec nos hacen cambiar de aires, cada uno a su manera.
Aficionados y grandes soñadores han levantado los festivales y los han convertido en escenas ahora ya mÃticas. El UBU de Rennes, el Olympic de Nantes, el Festival des Transmusicales o Le festival du Bout du Monde han sacado a la luz talentos como Nirvana o Bjork.
Al diapasón
La vitalidad regional también interpreta a los clásicos. La Orquesta de Bretaña da conciertos en Rennes y cumple con giras internacionales. El Festival des 7 Chapelles programa recitales en las iglesias de Guidel.
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