Punta de la Torche
Una roca gigante batida por los vientos
En plena tierra del Bigouden, la punta de la Torche es una penÃnsula natural impresionante. Sus fuertes y continuos vientos la han convertido en un lugar ideal para el surf. Además sus yacimientos megalÃticos atraen a multitud de excursionistas. En primavera, la punta se cubre con tulipanes de todos los colores.
La punta de la Torche o Beg an Dorhen (la punta de la loma, en bretón). La Torche se adentra en el mar como un esperón rocoso y deja atrás una tierra natural y salvaje que limita al Sur con la BahÃa de Audierne. Es un lugar alejado del mundo, abrupto y soberbio. Entre marzo y abril se cultivan campos enteros de tulipanes. Sin duda, el mejor momento del año para visitarlo.
Un centro de surfistas
La roca de la Torche es un conocido punto de encuentro para surfistas y windsurfistas. Las olas y el viento siempre están presentes. Si no te van los deportes náuticos, ponte un buen calzado y haz el sendero de la Punta. Este camino ofrece vistas impresionantes a toda la bahÃa y pasa ante distintos yacimientos megalÃticos, como el túmulo coronado con un dolmen en pasillo y una avenida cubierta.
¡Pásame los gemelos!
Aprovecha el paso por La Torche para conocer la bahÃa de Audierne. Con varios kilómetros de longitud es un medio natural protegido y su particularidad es la pedregosa playa de Ero Vili, un verdadero remanso de paz para las aves y una de las primeras zonas migratorias de Francia.
¿Lo sabÃas?
El regreso del bigotudo
Aunque habÃa desaparecido del Oeste de Francia a mediados del siglo XX, el bigotudo ha vuelto a Brière y a la bahÃa de Audierne. No estamos hablando de un personaje pintoresco, sino de un pajarito gris y marrón, el Panurus biarmicus, cuya presencia habla del éxito de los programas de conservación del enclave.




