Lavau-sur-Loire y el estuario
El Loira, de sorpresa en sorpresa
El Loira es un río salvaje lleno de corrientes, islas, bancos de arena y en la orilla derecha de la desembocadura se halla la parte más «bretona» llena de prados inundables y rosaledas que conducen hasta el insólito puerto de Lavau-sur-Loire.
Un puerto sin agua
Lavau-sur-Loire, situada entre Nantes y Saint Nazaire, fue un puerto activo desde la Edad Media hasta principios del siglo XX, dedicado al comercio de sal, la pesca, madera, arena y vinos. El granito azul extraído de las canteras se cargaba directamente a los barcos y se usó para pavimentar las calles de Nantes y construir los muelles de Saint-Nazaire. 380 ha de marismas lo alejaron del río. Algunas barcas que serpentean entre los canales ilustran el pasado portuario de esta población.
Caminar sobre el agua
Las marismas de Lavau nacieron del esfuerzo común de la naturaleza y el hombre. Un canal y compuertas canalizan el agua de este espacio con mucha fauna y flora endémicas. En invierno, esta extensión vegetal está a menudo cubierta de agua. En primavera aparecen las balas redondas de paja y, en verano, los rebaños de bovinos pacen libremente bajo la mirada de los excursionistas que siguen la red de los antiguos diques.
Entre el sueño y la realidad
El artista Tadashi Kawamata concibió una torre de madera en mitad de los prados inundables como homenaje a este lugar que tanto admiraba y dentro del marco de la bienal «Estuaire Nantes<> Saint Nazaire» (2007). Desde este observatorio la mirada cubre 360°: las marismas, el río Loira, las chimeneas de Cordemais, el puente de St-Nazaire y el pueblo de Lavau-sur-Loire. Una pasarela de madera a 40 cm del suelo, une el promontorio al pueblo. ¡Una inmersión total en la naturaleza! De vuelta a tierra firme, tienes bien merecido un alto en la crepería-librería-café de la Maison du Port, construida en 1855, en la que revivirás la vida en el antiguo puerto, cuando la gente de la mar recalaba aquí a beber y a dormir.

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