Paimpol y la punta de Arcouest
La “paimpolaise” y el “azul” de Loguivy: un viaje gastronómico
Abre bien los ojos. Desde la punta de Arcouest, desde donde zarpan barcos para Bréhat, no te acabarás la vista a la bahía y a las islas cercanas. Pero la zona también merece la pena por la propia ciudad de Paimpol con sus casas de armadores, callejuelas encantadoras y el puertecito de Loguivy-de-la-mer.
Paimpol, es una ciudad conocida principalmente por la pesca del bacalao en Terranova e Islandia, epopeya que ha marcado la historia del lugar. En la actualidad, la ostricultura y el turismo son las principales actividades de Paimpol. Date una vuelta por los muelles. El puerto se ha convertido en una bonita zona llena de restaurantes donde da gusto comer y pasear. Es un punto de partida agradable para empezar a visitar el casco antiguo y sus casas de armadores.
Casas medievales y fachadas esculpidas
Sin lugar a dudas, el mejor día para conocer la ciudad es el martes por la mañana cuando el mercado devuelve a Paimpol la animación de otros tiempos. Es agradable pasear por la plaza de Martray y luego por el barrio latino. Callejuelas, plazoletas, casas de armadores y bonitas casas de madera de los siglos XV y XVI hablan de la prosperidad que vivió esta región.
El “azul” (el bogavante bretón) y la “paimpolaise” (la ostra de este mar)
Después de saborear la ostra “paimpolaise”, especialidad de la ciudad, dirígete al bonito pueblo de pescadores de Loguivy-de-la-mer. Langostas, bueyes de mar, centollos… Pero este lugar es conocido por el “azul de Loguivy”, el auténtico bogavante bretón. ¡Para chuparse los dedos!

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