Porspoder Aber Ildut

Calma y voluptuosidad

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Torres y desvíos invitan a investigar los múltiples tesoros de los abers y a saborear su paz y su luz casi irreal. El Aber Ildut, entre orillas llenas de árboles y dunas voluptuosas, reúne un conjunto sereno de paisajes, sugerentes panorámicas románticas y escapadas yodadas.

Cuando el río Iroise abandona la tierra

El País de los Abers, en la provincia de Léon, tiene su fachada marítima en la costa de las leyendas. Este litoral salvaje, aún virgen en numerosos puntos, está surcado de ríos que van dejando atrás románticas orillas. El valle del Aber Ildut, conquistada con regularidad por las mareas, prolonga la línea divisoria entre el Atlántico y el canal de la Mancha. Es un refugio natural accesible en todo momento para barcos de pesca y recreativos. El Aber Ildut es de dimensiones pequeñas, pero es enorme en cuanto a belleza y autenticidad.

Un mundo aparte

El Aber Ildut se va fundiendo en una costa con una carretera del litoral preciosa. Dunas, playas pequeñas, rocas mecidas por el mar… va sucediéndose en armonía. Frente al imponente faro del Four, invadido por la espuma, se halla Porspoder, una bonita localidad costera. La península de Saint-Laurent invita a dar largos paseos cargados de yodo y oxígeno. Siguiendo el camino costero se llega a una curiosidad náutica: el puerto de Mazou. Junto el Gwin-Zegal (22), son los únicos que utilizan pilones de madera para atracar los barcos, todo ello enmarcado en una cala salpicada de casitas con postigos azules.

Mitad marítimo, mitad rural

El Aber Ildut penetra en las tierras por una estrecha garganta en la que emerge el peñasco del Crapau (del sapo), un mirador estupendo al estuario y al Lanildut. Las bonitas casas de los armadores de piedra tallada (llamadas casas de los corsarios o de los ingleses) son testigos de la prosperidad del puerto en los siglos XVII y XVIII. Lanildut se ha convertido ahora en el primer puerto de algas de Europa. El pueblo se ha organizado para vivir de esta actividad tradicional y ha hecho crecer hornos de goemon (un tipo de algas) sobre los cantos rodados. En la actualidad, las algas ya no se secan sobre los prados, sino que se tratan frescas para destinarlas a la industria farmacéutica, a la cosmética o a la cocina. De mayo a octubre, se pueden ver barcos descargando su rutilante cargamento de algas.

¿Lo sabías?

¿Qué es un scoubidou?

Antaño los pescadores recolectaban las algas con una hoz muy larga, pero en la actualidad utilizan lo que llaman scoubidou, un gancho colocado al final de un palo de acero.