CHÂTEAU DE KERJEAN

Un castillo de la nobleza con jardines en plena ruta de nuestro patrimonio

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A pocas leguas de Saint-Pol-de-Léon, el Château de Kerjean se alza  en el corazón de un hermoso jardín. Hay que franquear las poderosas murallas para admirar plenamente el prestigio de la arquitectura renacentista. Su visita permite revivir la historia de esta hermosa residencia y la vida cotidiana de los señores de Kerjean.

El majestuoso estilo del Renacimiento

Construido hacia 1570, el castillo de Kerjean supera las más bellas y amplias   residencias de aquella época. Apreciado por Luis XIII, inspiró también la construcción de los recintos parroquiales vecinos. El pórtico de honor, la casa principal, la capilla y los arcos del castillo enmarcan el patio de honor y su pozo rodeado de columnas. Tras las ornamentadas fachadas, se abren los corredores, los apartamentos privados y las cocinas, donde aún reluce el cobre de las cacerolas. En total, 25 salas te abren sus puertas, desde la bodega a la alcoba señorial.

Viaje en el tiempo en la exposición «Les Riches heures de Kerjean»

Exposiciones y actividades invitan a grandes y pequeños a recorrer los 5 siglos de historia del castillo. Podrás explorar su pasado ilustre gracias a fascinantes e innovadores dispositivos multimedia. Sorprendentes objetos de brujería del siglo XXI nos narran los secretos de sus constructores. Una maqueta animada revela los entresijos de volutas, pilastras y otros ornamentos del lugar. Las estatuas te susurran sus secretos mientras que habitantes del pasado guían tus pasos por el laberinto de las salas. Los señores del castillo o el mozo de cuadra se transforman en guías. Todo un honor en el cual recrearse.

Un paseo a través de los siglos

De nuevo al aire libre, las 19 hectáreas de jardines te insinúan un contemplativo paseo entre patrimonio y naturaleza. El palomar de 9 m de diámetro y la encantadora fuente con sus juegos de agua adornan el florido paisaje. Tanto amantes de los jardines como paseantes y apasionados de la historia se dan cita a lo largo de sus caminos, que  retoman los trazos geométricos tan característicos de los siglos XVII y XVIII. Para variar un poco el decorado, una parcela de cereales y de flores campestres se asoma en los confines del jardín. ¡Los hallazgos abundan por doquier!

¿Lo sabías?

El porqué de las murallas

Puede que sorprenda una robusta muralla que alcanza 12 m de grosor alrededor de esta joya del Renacimiento bretón. Nos recuerda, sin embargo, que la construcción del castillo data de los tiempos de las guerras de religión de Francia. 

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