Relamerse de gusto en la Escuela de Repostería

Conoce los secretos de Alain Chartier, campeón del mundo del postre helado

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Con un concepto único en su género, la Escuela de Repostería te invita a compartir las recetas de elaboración de los mejores postres junto a Alain Chartier, campeón de Francia y del mundo del postre helado. Tanto novatos como cocineros expertos vivirán la tentación del oficio de chocolatero, pastelero y heladero en un ambiente muy distendido.

Cita con EL especialista en postres

Muy cerca de Vannes, tenemos cita en la Escuela de Repostería con Alain Chartier en persona para compartir medio día en el país de las maravillas dulces. Nada más abrir la puerta, nos impregna un delicioso aroma a chocolate y repostería. La entrada por la tienda a través de un arco de macarons, vasitos helados, nubes de azúcar y bombones nos hará salivar. En la cocina-taller, que se halla junto al obrador de los apreciados postres vendidos en esta tienda o en la del centro de la ciudad, se nos recibe con un café. Entre la decena de participantes se puede reconocer a algún “repetidor” por su delantal con el logo de la casa. «Estáis en la cocina de un chef» anuncian las paredes en letras grandes para impresionar a los menos aguerridos. Alain Chartier entra con la sonrisa en los labios y nos da una cordial bienvenida. Cada uno recibe una libreta de recetas del taller del día y el resto es bien sencillo: el chef nos muestra paso a paso las etapas de cada receta. Solo nos queda preparar nuestro postre

Los secretos de un chef para un postre excepcional

Aquí todos los dulces y postres desvelan sus secretos: tartas, helados, milhojas, cakes, charlottes… sin olvidar los macarons, la gran especialidad de nuestro anfitrión. Hoy toca la Selva Negra y Alain Chartier empieza con una breve lección sobre el cacao: origen de las habas de cacao, las fases de madurez, la torrefacción, los distintos chocolates… Nuestro chef es imbatible en el tema. Se pasa luego a la ejecución del bizcocho de chocolate, la crema de avellana y la nata. El chef nos presenta las etapas, los trucos y nos invita a saborear las preparaciones a medida que las elabora para distinguir los distintos sabores. Algunos toman notas y otros, fotos: ninguno quiere perderse detalle.

¡Lo he hecho yo!

La aprensión desaparece, el grupo se distiende y estamos ya listos para ponernos manos a la obra bajo la mirada atenta del chef. Durante una hora se asiste a un baile de balanzas, batidoras y mangas de pastelero. Con placer bien evidente, cada cual elabora su versión de la Selva negra: redonda para unos, rectangular para otros, con cerezas amarena a la derecha y con cerezas en aguardiente a la derecha. Diez “montajes” ven la luz. Con los mismos ingredientes de calidad aparecen diez resultados únicos para satisfacción de Alain Chartier, que se dedica ahora a analizar cada una de las creaciones. Es imposible resistirse a la tentación de pronunciar la famosa frase, sinónimo de victoria: “¡Lo he hecho yo!”

Un taller inédito: nada es igual

A lo largo de todo el año, la Escuela de Repostería ofrece numerosos talleres de especialidades dulces: los vasitos declinados con las estaciones, los Tesoros de Bretaña (kouign amann, sablés y galletas bretonas), así como la repostería molecular, sin olvidar el best-seller  de los talleres dedicado a los macarons.  Todos salimos contentos al cabo de tres horas con nuestras creaciones en mano: una de las mejores formas de explicar el taller a la familia y amigos y de memorizar las recetas para volver a hacerlas en casa. El éxito es seguro y la sonrisa de los participantes así lo confirma. “Antiguos ‘alumnos’ vienen a comprarme los ingredientes y vuelven con el postre que ellos han elaborado para que lo pruebe”, declara Alain Chartier. El fruto de esta relación tan fructífera y recíproca es como miel sobre hojuelas para este creador de sabores.

Texto: Marielle Yeurc'h