Patrimonio arqueológico
Los monumentos megalíticos son un referente en el patrimonio arqueológico bretón. Los imponentes menhires del Neolítico se cuentan por miles en algunos lugares: lugares de sepultura o puntos de reunión, puntos de referencia astronómica o marcas para separar dos mundos… No se sabe. Su significado es aún incierto, al igual que la forma de abordarlos. Queda mucho por descubrir y los yacimientos arqueológicos siguen hallando secretos en cuenta gotas. En Belz (Morbihan) un equipo del Instituto Nacional de Investigaciones Arqueológicas (INRAP) sacó a la luz en 2006 un yacimiento excepcional con unos cincuenta menhires y gran cantidad de vestigios: bloques de granito, una red de fosos, cimientos de paredes, fosas, piedrecillas decoradas... El alineamiento megalítico de Belz, contrariamente al de Carnac, se ha conservado en su entorno sedimentario original, lo que presenta un interés mayor para los científicos que pueden venir a buscar información valiosa sobre la colocación de esta arquitectura y su abandono. Los vestigios de la época romana también son muy numerosos en el suelo bretón y las excavaciones previas a la realización de obras de infraestructuras suelen ser fructuosas. Estos hallazgos demuestran en particular el nacimiento en época romana de ciudades como Vannes (Darioritum) o Rennes (Condate). El auge de la arqueología submarina, que permite hallar pecios de los que se había perdido toda huella, no ha acabado de subir tesoros a la superficie. En 1995, ante Saint-Malo, se descubrió unos pecios de fragatas de corsarios datados de principios del siglo XVIII. Desde 1999, se sigue trabajando en el lugar. www.archeologie-sous-marine.culture.fr/ ![]() Yvon Boelle -
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