Paraíso de la náutica
Con sus 2.700 km de costas barridas por vientos regulares, Bretaña merece con creces su fama de paraíso náutico. Las posibilidades son casi infinitas gracias a la extremada variedad de los lugares. Si eres principiante podrás pasar el día en kayak yendo de isla en isla y al día siguiente apuntarte a un bautizo de vela con total seguridad en alguna de las múltiples escuelas de vela de la región. Si eres un surfista experimentado aquí conocerás los mejores lugares para deslizarse sobre las olas y encontrarte con algunos de los grandes campeones y hasta probar el kite-buggy (carro tirado con cometa).
Tradición y modernidad
La gran experiencia de Bretaña en deportes náuticos le permite ofrecer prestaciones originales. Aquí tradición y modernidad se mezclan en armonía: las escuelas de vela no dudan en experimentar y desarrollar nuevas prácticas (kitesurf) y están equipadas con equipos garantizados. De la época de la creación de la famosa escuela de los Glénans, la náutica bretona ha conservado lo mejor: los valores deportivos y humanos.
Pedagogía adaptada
En las escuelas, los monitores están diplomados y la pedagogía se adapta a las necesidades de los aprendices. Existen numerosas escuelas de vela reconocidas que te acogerán sin importarles tu nivel, ni si vienes solo o a través de un club. Para prácticas más ocasionales o unas ganas repentinas, en el litoral bretón encontrarás «puntos pasión playa», barcos ya preparados con seguridad garantizada.

George Fisher -