Alojamiento rural



Red bienvenido a la granja

Al visitar Bretaña no te olvides buscar la florecita, símbolo de la red «Bienvenido a la granja». Ésta florece junto a los caminos excursionistas y en las proximidades de aldehuelas aisladas. Más de 300 agricultores bretones señalan con este panel de colores primaverales sus actividades y, a veces, la posibilidad de alojamiento. No dejes escapar esta ocasión para compartir un momento agradable en la granja y aprender a conocer mejor este oficio en contacto directo con la naturaleza y los animales.

En la granja-albergue saborearás las especialidades preparadas por los agricultores que te recibirán en un marco agradable, situado junto a su explotación. Podrás conocer cómo se elaboran los productos que saboreas. Los campesinos en algunos casos pueden proponerte asistir a la elaboración de pan o de queso. Estas fórmulas turísticas variadas están vigentes todo el año, lo que contribuye a dinamizar el medio rural en cualquier estación. En general, se aconseja reservar porque la capacidad de asistencia es limitada para conservar el carácter familiar del lugar. En los puntos de venta directo «productos de la granja» se ofrecen productos procedentes de la explotación. Al terminar la visita, no dudes en pararte para comprar pollo, pato, charcutería, queso, legumbres, sidra, miel… Algunas granjas también organizan meriendas tradicionales con crepes, sidra y otros ágapes bretones. ¡No hay nada más agradable que un aperitivo antes de la cena bajo los manzanos con los amigos o la familia como preludio de una bonita noche de verano!
www.bretagnealaferme.com


Bienvenido al campo

Comerse una manzana que sabe a auténtica manzana, saborear productos locales en la granja, dar largos paseos por el campo, iniciarse en la jardinería bio o en la elaboración del pan: este amplio abanico de posibilidades se abre cuando se decide pasar las vacaciones en una granja.
Accueil Paysan fue fundado hace 20 años por campesinos que querían mantener la vida en el campo y proponer otro modelo de desarrollo distinto al de la agricultura intensiva. Esta red no esperó ni a la moda ni a la urgencia del desarrollo sostenible para actuar porque eran conscientes de que su sabiduría sobre la tierra, los productos y su forma de vida son una riqueza que querían compartir y, por ello, hombres y mujeres se entregaron entusiasmados a las actividades turísticas en la granja.
No pregonan un  hipotético retorno a una supuesta edad de oro del mundo rural, sino que están abiertos a las realidades del mundo moderno siempre que éstas sean respetuosas con el hombre y con los recursos naturales. En Bretaña existen 140 granjas que participan en la revalorización del espacio rural con actividades de conocimiento del medio rural. A partir de una actividad agrícola real, ofrecen servicios de calidad regidos por una exigente.

Hay numerosas fórmulas de estancias que permiten compartir momentos alegres y sabrosos con profesionales. Apostando al máximo por el arte de vivir y los intercambios humanos, los miembros de esta red proponen «la Mesa campesina», una cocina familiar compartida con los huéspedes, o su variante: «Albergue campesino» en la que el campesino está disponible para intercambios sin quizás compartir la comida con los huéspedes. La fórmula «Las producciones campesinas» garantiza la calidad de los productos ofrecidos y una fabricación para el campesino que se compromete a explicar sus conocimientos. Conocer el campo bretón a través de Accueil Paysan es descubrirlo con más intensidad y autenticidad,  es sentirse más cerca de los hombres que día a día moldean la naturaleza y pactan con ella.
www.accueil-paysan.com