Conviértete en cuidador por un día en Branféré

Entre secretos y bastidores del mundo animal

Foto 1 Conviértete en cuidador por un día en Branféré Foto 2 Conviértete en cuidador por un día en Branféré Foto 3 Conviértete en cuidador por un día en Branféré Foto 4 Conviértete en cuidador por un día en Branféré Foto 5 Conviértete en cuidador por un día en Branféré Foto 6 Conviértete en cuidador por un día en Branféré Foto 7 Conviértete en cuidador por un día en Branféré Foto 8 Conviértete en cuidador por un día en Branféré

Muy temprano por la mañana, el parque natural de fauna y flora de Branféré, muy cerca del golfo de Morbihan, despierta lentamente. Anaëlle, cuidadora apasionada de animales, nos guía por este maravilloso entorno en el que los animales crecen en semilibertad. Las actividades se suceden: mientras se limpian los recintos y se distribuye la comida, la vida de las especies originarias de los cinco continentes sale a la luz. ¡Evasión y sorpresas garantizadas!

De lleno en la acción

Devenez soigneur d'un jour à branféré

Las ocas, los patos y los gibones saludan con sus gritos característicos la llegada de los cuidadores novatos. Estos simpáticos personajes, con su tarjeta de identificación alrededor del cuello, siguen de cerca a Anaëlle por un paso vedado al público, que conduce al espacio reservado a los cuidadores. En el gran cobertizo, Yohann toma el cubo de agua, y Elena se ocupa de las esponjas y los rascadores. La misión del día, en lo que a limpieza se refiere, consiste en lavar los vidrios del recinto de los pandas rojos y retirar los excrementos del suelo. Entre varios, ¡pan comido!

 ¡Tan cerca de los animales!

Devenez soigneur d'un jour à Branféré

Es hora de saciar estos peluches vivos. Una vez listas las albóndigas de bambú y zanahorias, los cuidadores las reparten con las manos cubiertas de guantes para evitar la transmisión de gérmenes o virus. Alicia y Elena depositan, sin temor alguno, una albóndiga delante de Po y Padma. ¡Qué maravilla poder estar tan cerca de los pandas! Tras sortear varios pórticos y abrir varios candados, es el turno de alimentar las nutrias enanas. Estas glotonas se incorporan sobre sus patas en cuanto ven sus comederos acercarse. «Se lanzan como cohetes sobre la ración», cuenta Elena.

Los secretos de la cocina

Devenez soigneur d'un jour à Branféré

Les gamelles vides, tout le monde revient s’activer en cuisine sous l’œil d’un paon faisant la roue. La pièce sent les fruits mûrs. Un grand classeur détaille les rations des animaux. Anaëlle annonce les ingrédients : « 10 grains de raisins ici, des carottes en petits morceaux pour cette gamelle, des oranges coupées en 4… ». Attentifs, Yohann découpe les pommes et Elena dose des graines de tournesol et de maïs dans une carafe. Un passage en chambre froide permet de terminer les préparations.

Comida a domicilio

Devenez soigneur d'un jour à branféré

Los lobos de crin son los primeros en deleitarse con estas comidas personalizadas. Un brazo a través de las aberturas de la cabina de observación lanza, con coraje, la comida a los hocicos de Pedro y Toresa. Atrevidos y ágiles, atrapan su comida al vuelo. El encanto supera con creces el temor. Luego, los perritos de las praderas reciben su ración. Salen de su madriguera para atajar los granos y las frutas que lanzan por encima de la tapia. Su aspecto de marmota divierte a los jóvenes cuidadores.

Inmersión en el universo de las focas y los pingüinos

Devenez soigneur d'un jour à Branféré

Pasamos de la tierra al mar con el entrenamiento médico de las focas. Al borde de su estanque, los pingüinos se contonean graciosamente. Con el brazo tendido y la boca abierta, los niños dejan caer pececitos en los picos hambrientos. Yohann, cada vez más confiado, los llama. El recinto de alimentación es un hervidero de actividad. Lanzan los últimos peces al agua, donde los pingüinos despliegan un auténtico ballet. «Marsopean», según dicen.

«¡Qué genial es el espectáculo de las aves!»

Devenez soigneur d'un jour à Branféré

Durante el almuerzo, Anaëlle se debate por responder a todas las preguntas, para luego, a la hora de la siesta, dar comienzo al maravilloso espectáculo de aves. Aras, rapaces y búhos vuelan a ras de nuestras cabezas, mientras loros y cotorras despliegan sus alas coloridas. Los pelícanos se detienen a nuestros pies, un águila rapaz se acerca para robar pan a un espectador distraído y un flamenco rosa nos mira con desdén. Muchos «¡oh!» y «¡ah!» de admiración se escapan de la boca del público mientras las aves regresan a su pajarera.

Un huésped VIP en la casa de los rinocerontes

Devenez soigneur d'un jour à Branféré

¡Nos espera otro tipo de recinto! Entramos como invitados privilegiados en la casa de Ajang y Maya mientras ellos pasean por afuera. Los barrotes son tan anchos como los niños, y verificamos que es posible pasar entre las barras de metal. En cuanto a la seguridad, nada se deja al azar. Los rinocerontes indios toman baños de inmersión en un gran estanque climatizado. ¡A saber! Si nos pesamos en la balanza tamaño extragrande, apenas alcanzamos un tercio de su peso. Llenos de asombro, los niños agradecen efusivamente a Anaëlle. A partir de ahí, seguiremos recorriendo el parque y conociendo sus otros 1200 animales sin guía alguna. Pero nuestras cabezas estarán repletas de información y de secretos sobre los monos, los gibones, los hipopótamos pigmeos, las jirafas... Solos, haremos las pasarelas de la llanura africana, carreras desenfrenadas por las redes del Parcabout® y acariciaremos a los ualabíes.

Texto: Annick André

Información adicional:

El complejo de Branféré encierra hoy un concepto único en Francia, pues combina, en un mismo lugar, un parque zoológico, un jardín botánico y un centro educativo sobre medio ambiente, la Escuela Nicolas Hulot. Esta institución educativa forma parte de un enfoque de desarrollo sostenible que apunta a sensibilizar al público acerca de la importancia de respetar la biodiversidad.

 

*Esta experiencia está permitida a partir de los 6 años.

*Abierta todos los días de abril a noviembre, previa inscripción y sujeta a disponibilidad.

*Llevar ropa adecuada a las condiciones climáticas, calzado cerrado, pantalón, mochila y un par de botas.

*Tarifa decreciente para grupos de varias personas.

 

Para inscribirte, descarga aquí el formulario correspondiente.

Jornada cuidador para 6a 13 anos y mayores de 14 años y adultos.

Newsletter

Sigue conectado con Bretaña suscribiéndote a nuestra newsletter