Marisqueo en la península de Crozon

Grandes espacios abiertos y aire iodado garantizado !

Foto 1 Marisqueo en la península de Crozon Foto 2 Marisqueo en la península de Crozon Foto 3 Marisqueo en la península de Crozon Foto 4 Marisqueo en la península de Crozon Foto 5 Marisqueo en la península de Crozon Foto 6 Marisqueo en la península de Crozon Foto 7 Marisqueo en la península de Crozon Foto 8 Marisqueo en la península de Crozon

Si lo que te ocurre es que tienes ganas de descubrir el placer de pescar a pie, de marisquear, de llenarte los pulmones de aire, de vivir una experiencia al aire libre… ponte las botas y ven a pasar unos días o un fin de semana con Joël y Martine. En la península de Crozon el marisco espera a que alguien lo recoja cuando se retira la marea.

¡Bienvenidos al Ty Bihan!

pêche à pied sur la presqu'île de Crozon

Joël y Martine te tratan con toda la amabilidad y la simplicidad que merecen los huéspedes de su rinconcito de paraíso: un recinto de dos bonitas casas de piedras que restauraron por completo hace 6 años. Al irse el sol, sentados con un vaso de kir bretón casero en mano nos va invadiendo la atmósfera tan agradable de este lugar. La noche avanza al ritmo de una cena de sabores yodados: sopa de pescado, un pescado fresco del lugar deliciosamente cocinado y, para terminar, un crumble de manzanas y plátanos de harina de avena, especialidad de Martine. ¡Crujiente y sabroso como pocos!

Una pasión familiar

Por la mañana te espera un copioso desayuno. Y después, Joël te sacará todos los libros y prospectos necesarios porque antes de saltar a la arena, más vale conocer a sus habitantes. De la almeja, al percebe, pasando por las orejas de mar y los cangrejos… Joel te contará una anécdota de cada uno. Porque para Martine y Joël el marisqueo es algo familiar: un oficio que se transmite de generación en generación. Al parecer, el relevo está asegurado porque su hija Morgana también es una experta.

Paisajes de grandes mareas

En la ensenada de Seillou el panorama es soberbio con paisajes de 360º: la extensa playa que la marea deja al descubierto y, como telón de fondo, el río Aulne, la abadía de Landevennec y, a la derecha, la ensenada de Brest. A lo lejos, se distinguen pequeños grupos de pescadores marisqueando en busca de orejas de mar y otros moluscos. Cálzate las botas, coge algún cubo, rastrillo o cestas y sal a jugar a este jardín del mar.

La pesca de navajas o cómo volver a sentirnos niños

Joël nos propone salir a “cazar” navajas. Es muy divertido porque atraparlas es toda una técnica. Y nos enseña un truco: “Cuando veas un agujero con forma oval,  pon un poco de sal, sin hacer ruido y espera a que suba. Cuando sale, la atrapas, esperas a que el músculo se contraiga y después se deja coger”. Rodeados de sonidos de gaviotas, bajo los rayos del sol, la sal va pasando de mano en mano. Al principio, estábamos algo intimidados, pero los niños ya han pasado al asalto de la navaja y los adultos les seguimos divertidos. La niña está encantada de haber ganado el concurso de la navaja más grande.

Un marisqueo fructuoso

Después, nos alejamos un poco y nos dirigimos a las rocas en busca de ostras planas. Son difíciles de ver porque se funden en la roca. Pero no escapan a la mirada experta de Joël y Bruno, que con su buril las arrancan de inmediato de la roca. Bajo las algas, los caracoles de mar se encuentran a sus anchas, basta agacharse para recogerlos. Martine nos enseña a distinguir los buenos de los malos por su color negro y su forma abombada. Hay que procurar siempre coger los moluscos de la talla reglamentaria y volver a colocar las rocas en su lugar. Ya verás cómo el cesto va subiendo de nivel con navajas, almejas, ostras, caracoles… Los niños se divierten un montón chapoteando entre el agua y la arena. Y mientras juegan pueden encontrar auténticos tesoros como una oruga de mar y hasta una angula (el bebé de una anguila), que es un auténtica suerte encontrar porque es una especie en vías de desaparición.

Se acabó la pesca

pêche à pied sur la presqu'île de Crozon

Cómo cansa marisquear y además, qué ganas tenemos de comernos las piezas que hemos capturado. Al regresar a la casa, se organiza un mini taller de cocina en el que Martine y Morgana nos enseñan a cocinar las navajas y los caracoles, mientras los chicos nos enseñan  a abrir las ostras. Una vez puesta la mesa es un auténtico banquete del mar. Los ojos nos brillan de pura gula. ¡Uno no como ostras salvajes cada día!

Texto : Agnès de l'Espinay

Información complementaria

Casa rural Ty Bihan y habitaciones de huéspedes Reskibilou: Gîtes de France (categoría 3 espigas), Panda, Clé verte

Salir a marisquear, cada día, todo el año: 50 € (de 2 a 6 personas)

Estancia de 3 días / 2 noches, todo incluido, durante las grandes mareas:
- 23-25 julio
- 21-23 agosto
- 19-21 septiembre
- 4-6 noviembre
- 3-5 diciembre

118 € / Adulto - 78 € / Niño

110 € por adulto y 70 € por niño en habitación de 4 personas.

Cuando salgas a marisquear piensa en:

  • Informarte sobre la calidad sanitaria del lugar en el ayuntamiento.
  • Respetar las prohibiciones permanentes y temporales.
  • Evitar la pesca a pie después de grandes lluvias.
  • Limitar la cantidad de marisco recogido y respetar las tallas de captura mínimas.
  • Conservar el marisco recogido en buenas condiciones de temperatura y humedad.
  • Consumir el marisco rápidamente.
  • Proteger el medio marino: volver a colocar las rocas en su lugar, usar las herramientas apropiadas autorizadas…

fans de Bretagne

Venga a compartir sus mejores fotos de Bretaña y cumplir con todos los fans de Bretaña en todo el mundo.

www.fans-de-bretana.com

Newsletter

Sigue conectado con Bretaña suscribiéndote a nuestra newsletter