Siguiendo las huellas de los primeros navegantes a bordo del Recouvrance

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En el puerto del castillo de Brest te esperan Yann Fournier y su tripulación para un viaje por el tiempo en el corazón de uno de los mayores fondeaderos del mundo. ¿ Listos para alzar las velas, azocar sobre las drizas y bordear las escotas ?

Un barco de dos mástiles surgido del pasado

Nicolas Job

Quedarás impresionado por la belleza de la famosa goleta totalmente vestida de madera, el tamaño de sus mástiles y la complejidad de sus juegos de cordajes... « El Recouvrance es la réplica de un aviso de 1817, un barco militar destinado a transmitir los pliegos o avisos urgentes, nos explica Yann, el capitán. Desde su botadura en 1992, es el buque embajador de Brest. » Es el momento de soltar  amarras y poner rumbo hacia la ensenada del Auberlac'h donde almorzaremos sobre el agua.

¡Es vuestro turno, marineros!

Nicolas Job

150 toneladas, 9 velas, 430 metros cuadrados de velamen, 4 kilómetros de cordaje, 130 poleas... Las medidas del Recouvrance pueden hacer palidecer a los veleros modernos. Para maniobrarlo, basta con la fuerza de los 5 marineros curtidos pero hoy, todos están dispuestos a echar una mano. Mirando a Thierry, Jean-François y los demás mientras están alzando la vela mayor, el ejercicio no parece ser tan fácil... aunque sí, bastante divertido. Ahora me toca a mí utilizar los bíceps para alzar la gavia, la vela cuadrada que domina el trinquete. ¡Por suerte, está aquí para ayudarme Maëlle, un grumete de 10 años y medio!

El arte de navegar a la antigua

Nicolas Job

Con las velas izadas, aquí estamos todos al lado de Sébastien, el segundo de a bordo, inclinados sobre el mapa marino de la ensenada. « ¿Qué indican estos puntos? ¿Y estos colores? ¿De dónde vienen las mareas? ¿Cómo podemos orientarnos sobre este mapa? » Se disparan las preguntas. Sébastien nos ayuda a situarnos con la ayuda de tres amers, un compás de apunte y una regla Cras: « tendremos que apuntar hacia el sur para rodear la Punta de Armórica ». ¿Listos para virar? Cuidado con la cabeza. Los 600 kilos del muérdago, otro nombre de este mástil, podrían matar a más de uno.

La historia de una ensenada diferente de las demás

Nicolas Job

A babor, podemos empezar la carrera. « Estos barquitos pescaban la vieira y el maërl, un sedimento que se utilizó durante mucho tiempo como abono para las fresas », nos explica Patrick, el mecánico de la tripulación. Añade Yann: « Aquí el mar y la tierra están íntimamente unidos, como también lo están la historia de la ensenada y la del ejército ». Richelieu, Colbert, Vauban, Dajot... Desde hace siglos, Brest es el teatro de operaciones militares y es hoy en día el de las maniobras de los submarinos de la base operativa de la Marina Nacional de la Île Longue que estamos siguiendo ahora. No hay periscopio en el horizonte, sigamos con nuestra carrera.

La pausa almuerzo

Nicolas Job

Es la hora de almorzar. Bien protegidos en el fondo de la ensenada del Auberlac'h, saboreemos los platos preparados por Marie, cocinera del Recouvrance. ¡Una auténtica delicia! Siguiendo con una siestecita a la sombra de las velas para unos, y una pausa-café en el comedor de oficiales para los demás. Después de levar el ancla, Yann propone a Serge tomar la barra mientras que Benjamin nos invita a una pequeña clase de cordelería. « El nudo de silla ya no tendrá secretos para tí. » ¡Aunque el de Lucie, estrasburguesa de adopción, se parezca un poco a un "bretzel", dirán las malas lenguas! Nuestro crucero sigue bajo un sol generoso. El viento se intensifica ligeramente y promete traernos de vuelta al puerto. Con los ojos mirando al mar, me encuentro soñando secretamente con ir hacia el Pacífico o a los mares australes como lo hicieron Bougainville, Kerguelen o La Pérouse... ¡Quizás una próxima vez!

Informaciones complementarias :
Consulta la agenda de La Recouvrance y reserva on line sobre www.larecouvrance.com

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