© Simon Bourcier
Descubre los parques ostrícolas con Ivan Iniciación gastronómica en el Golfo del Morbihan
¡Experiencia bretona!

Descubre los parques ostrícolas con Ivan

En el Golfo del Morbihan, el ostricultor Ivan Selo te lleva a sus parques de cría de ostras para dar un paseo tan enriquecedor como apetecible. Una experiencia inédita, gracias a la cual descubrirás todo sobre esta perla del litoral.

Ostricultor de quinta generación.

Las ostras, sé que las prefiero naturales, pero ignoro cómo llegan a mi plato. Por su parte, Ivan Selo, ostricultor e hijo de ostricultores desde hace cinco generaciones, conoce todos sus secretos. Su centro está instalado al final de la Punta de Toulvern, pequeño paraíso en el corazón del Golfo del Morbihan. Llegamos ahí a medio día. Hace un día especialmente hermoso, el mar está tranquilo y el paisaje relaja. Justo antes de que la marea baje, subimos a la barcaza de Ivan. Dirección: ¡hacia los parques de cría de ostras!

Desventuras ostrícolas

Con parques cerca de Locmariaquer, la Île Longue y Quiberon, Ivan conoce la región como la palma de su mano. Cómo orientarse en el Golfo, cómo utilizar sus corrientes… el ostricultor comparte con nosotros todos sus secretos. Muy rápidamente, surge el diálogo con los pasajeros curiosos de saber más. “¿Por qué son lechosas las ostras?” “¿Cómo las comen las estrellas de mar?“ Tiene respuestas para todo. Particularmente pendiente de la contaminación del litoral, ha mandado construir una barcaza con motor eléctrico especialmente para estos paseos.

¡Golpea las ostras!

Después de media hora de navegación, Ivan para su barcaza en la Île Longue. Distribuye los monos, y algunos pasajeros le siguen entre las mesas donde están colocadas las bolsas de ostras. Ivan nos muestra los gestos que los ostricultores repiten durante todo el día. Enorme sorpresa: ¡hay que golpear las ostras! Al romper el borde de la concha, se ralentiza su crecimiento en longitud y se las fuerza a ser más espesas. Armados con palos, Ivan nos propone imitarle. Girar las bolsas. Golpearlas. Volver a empezar. Nos reímos, sacamos fotos, pero los brazos se cansan. ¡Vaya una profesión!

Una cesta y un banquito

Después del esfuerzo, el descanso. De vuelta a bordo, ya toca degustar las ostras. Con una copa de vino blanco, pan y mantequilla, el placer es total. Las ostras son poco saladas y muy carnosas. Algunos pasajeros son partidarios de sorberlas, Ivan aconseja morderlas. El placer suscitado por esta experiencia única en Bretaña les pone a todos de acuerdo. Finalmente, las ostras son aún mejores sobre un barco en medio del Golfo del Morbihan, y en compañía de Ivan.

 

Precio desde

35 €

por persona

Esta experiencia incluye lo siguiente

  • Paseo de 2h30 a bordo del barco “Au rythme des marées”
  • Descubrimiento de los parques de cría de ostras con Ivan Selo, ostricultor
  • Degustación de ostras a bordo

Idioma hablado: francés

Web Oficial de Turismo de Bretaña