Naturaleza

  • Centre de Voile Aber Wrac'h, Landeda (29)

    Aber Wrac'h-Aber Benoît-Saint Pabu

    ¡El paisaje de la costa de los Abers es alucinante! No es extraño que también se conozca como costa de las Leyendas. El agua penetra en la tierra y la tierra en el agua, ofreciéndonos imágenes que cortan el aliento. Son los abers. Y luego está el mar turquesa, bordeado de playas de arena fina, a cuyos encantos nadie puede resistir.

  • plouha_cochat_1

    Acantilados de Plouha

    Al Norte de Saint-Quay-Portrieux, se hallan los acantilados más altos de Bretaña. La Punta de Plouha es, con sus 104 metros, el punto más alto de una costa rocosa que se extiende a lo largo de 14 km y alberga calas escondidas, áreas de nidificación, un puerto antiguo y una capilla con frescos aterradores.

  • Chapelle Saint-They, Pointe du Van (29)

    Cabo Sizun

    Un farito plantado en una punta de la landa, una casa blanca sobre un peñasco, una capilla que se asoma como un punto de vigilancia marítima… Una incursión por la costa del cabo Sizun permite embriagarse de una Bretaña colorida y alejada de los senderos batidos.

  • El lago de Guerlédan

    Entre Mûr-de-Bretagne y la abadía de Bon Repos, el lago de Guerlédan despliega sus orillas boscosas en el corazón de Argoat. Este magnífico lago, formado por una presa hidroeléctrica se esconde entre el vasto macizo forestal de Quénécan. ¡Un paraíso para los amantes del turismo verde!

  • Bruz, L’écluse du moulin à blé du Boël

    El valle de Boël

    Este es un valle boscoso, rodeado de acantilados abruptos y caminos frente al mar… Bienvenido al valle de Boël. Te esperan 300 hectáreas de un gran espacio natural para disfrutar de una excursión entre castaños, robles y coníferas.

  • Héron cendré, Réserve naturelle régionale du lac de Grand-Lieu (44)

    Grand-Lieu

    El Lago del Grand Lieu es el mayor lago natural de llanura de Francia y, a pesar de ello, continúa siendo un lugar casi secreto. Hay que decir que yace escondido detrás de múltiples hileras de árboles y vides. Solo se accede a esta joya natural tan excepcional a través de discretos accesos. Este lugar goza de tanta biodiversidad como la Camarga.

  • Balade dans les Grèves en Baie de Saint-Brieuc

    La Bahía de Saint-Brieuc

    La continua alternancia de luces y colores vibrando al ritmo de las mareas es sencillamente mágica. Con la punta del Roselier como eterno vigía, la Bahía de Saint-Brieuc es como un hermoso escote entre la tierra y el mar que se extiende hasta el puerto de Légué. Acantilados, puertos, dunas y landas van bordando el litoral con sus embrujos náuticos, contemplativos, deportivos y gastronómicos.

  • La Gacilly (56)

    La Gacilly

    La Gacilly es una ciudad pequeña con un montón de grandes sorpresas. Las calles floridas seducen tanto por sus casas antiguas como por el trabajo de los artesanos que tienen sus talleres aquí. En verano, el festival de la fotografía se expone en las fachadas. ¡Gacilly no se somete a ningún cliché!

  • Le réveil du marais, Parc Naturel Régional de Brière (44)

    La Grande Brière

    Desde el agua a bordo de barco, en bicicleta o a pie, uno se olvida de todo en este laberinto de canales, cañizares y prados inundables. Todo ello cerca de La Baule, aunque la efervescencia del turismo de playa quede bien lejos. Te espera una naturaleza verde salpicada de chamizos. A tu ritmo.

  • La Pointe du Grouin (35)

    La Punta del Grouin

    Este peñón rocoso, el último límite antes de abordar la Bahía del Mont Saint-Michel, es un magnífico observatorio expuesto al viento. Su belleza te deja sin aliento pues el lugar ofrece vistas panorámicas singulares de Ille-et-Vilaine. La vista recompensa la breve caminata.

  • Les Landes de Lanvaux  - Malestroit

    Landas de Lanvaux y Malestroit

    Si cruzas Morbihan de Este a Oeste, las landas de Lanvaux ofrecen unos paisajes de tierras salvajes surcados por caminos e islotes de bosques. Es un medio natural con gran riqueza de flora y fauna y yacimientos prehistóricos y megalíticos excepcionales. No corras, disfruta de la visita. A dos pasos, la ciudad medieval de Malestroit bien vale el desvío.

  • Péniche sur le canal

    Las marismas de Redon

    Si te gustan los paisajes que se mueven entre la tierra y el agua, te quedarás convencido con las marismas de Redon. Aquí los ríos Aff y el Canut han abierto magníficos valles que enmarcan paseos inolvidables entre las marismas y la variedad arquitectónica. ¡Lo mejor es visitarlo en barco!

  • Le croisic depuis le marais

    Le Croisic

    ¡Qué agradable es respirar el alma de este puertecito desde los muelles donde amarran barcos de pesca y deportivos! Para seguir la epopeya marítima de la ciudad, hay que deambular ante los palacetes y casas antiguas, dejarse caer por la subasta y caminar junto a esta costa agreste salpicada de villas señoriales.

  • Mousterlin

    Bonitas playas y un paisaje protegido con numerosas especies de aves. Estamos en la tierra de Fouesnant, en el corazón de Cornuaille. Reserva un día para visitar el mar Blanco y el pólder Mousterlin. En verano, la oficina de turismo de Fouesnant organiza visitas guiadas.

  • Paimpol y la punta de Arcouest

    Abre bien los ojos. Desde la punta de Arcouest, desde donde zarpan barcos para Bréhat, no te acabarás la vista a la bahía y a las islas cercanas. Pero la zona también merece la pena por la propia ciudad de Paimpol con sus casas de armadores, callejuelas encantadoras y el puertecito de Loguivy-de-la-mer.

  • Vue de Pléneuf-Val André

    Pléneuf-Val-André

    Pléneuf-Val-André es un lugar fantástico para todos los amantes del mar. Está protegida por la bahía de Saint-Brieux y la costa Esmeralda y combina armoniosamente distintos enclaves dedicados al dolce farniente, al relax y a la curiosidad.

  • Porspoder (29)

    Porspoder Aber Ildut

    Torres y desvíos invitan a investigar los múltiples tesoros de los abers y a saborear su paz y su luz casi irreal. El Aber Ildut, entre orillas llenas de árboles y dunas voluptuosas, reúne un conjunto sereno de paisajes, sugerentes panorámicas románticas y escapadas yodadas.

  • Bateau à Goulet Riec

    Riec-sur-Belon

    Entre las orillas del Aven y del Belon, Riec es la capital de la de la famosa ostra plana. Se pueden comprar directamente a los ostricultores, una buena excusa para saborear los encantos de estas orillas y hacer escala en puertos diminutos. Los gastrónomos quedarán tan satisfechos como los artistas.

  • Plage de Saint-Cast

    Saint-Cast y Saint-Jacut

    Si estás buscando una bonita localidad costera para unos días, Saint-Cast-Le Guildo es ideal. Componen el paisaje cabos, islas y kilómetros de playas. Tómate unas horas para pasear por la costa y por las ruinas del castillo antes de visitar la península de Saint-Jacut-de-la-Mer.

  • Vue de Saint-Suliac

    Saint-Suliac y el río Rance

    El valle del río Rance es uno de los estuarios más característicos de la zona. Con la marea baja, el lugar tiene una extensión notable, pero cuando sube la marea parece un brazo de mar. De Dinan a Dinard y a Saint-Malo, el paseo por las orillas del río merece realmente la pena. Los caminos pasan entre pueblos pintorescos y construcciones típicas de Saint-Malo.