En el corazón de Bretaña, más de 200 estatuas que representan a los santos bretones ocupan su lugar en una colina, desde donde parecen contemplar la región. Cada año se añaden nuevas obras de granito a este paisaje ya de por sí espectacular.
Situado cerca de Carhaix y de su famoso festival Vieilles Charrues, el Valle de los Santos es un proyecto extraordinario. Hace 1.500 años, monjes y sacerdotes procedentes de Gran Bretaña desembarcaron en la costa bretona. Algunos de ellos, como Malo y Brieuc, dejaron una profunda huella en la región. En el pueblo de Carnoët, los escultores crean estatuas de granito, de una altura media de 4 metros, y las instalan en una colina que domina los Monts d'Arrée. De marzo a finales de octubre, el lugar se puede recorrer en visitas guiadas, a pie o en calesa. En determinadas épocas del año, incluso se puede ver trabajar a los escultores. Un lugar emblemático que invita a mirar hacia arriba...