En la tienda de la Maison Brieuc hay para todos los gustos. Shortbread, galettes o palets bretons, kouign-amann, cremas, coulis, caramelos y mermeladas... hay para todos los gustos. Aquí, todo se elabora con amor, con ingredientes locales de calidad y sin conservantes, colorantes ni aditivos. Para conocer a fondo su saber hacer, la casa organiza visitas guiadas durante todo el año, previa reserva. Nada más entrar en el obrador, el olor a galletas recién horneadas despierta recuerdos de la infancia. A lo largo del recorrido, podrá observar el trabajo de los pasteleros, carameleros y confiteros, antes de pasar a una degustación. De la producción a la expedición, la visita es completa. Una dirección que no debe perderse si pasa por Saint-Brieuc.
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