Placeres gastronómicos

Descubrir Bretaña es también estimular el paladar con las especialidades culinarias regionales. ¡Déjate seducir por la frescura de sus mariscos y el sabor de sus productos tradicionales!

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Compra tus ostras a productores locales

Cancale cuenta con el distintivo «Site remarquable du goût» (obtenido por sus tierras que ofrecen un producto alimenticio emblemático), y su bonito puerto pesquero es una parada insoslayable para descubrir sus tesoros ostrícolas. No podrás resistirte al ligero gusto a avellana de las ostras planas o al sabor a yodo de las ostras rizadas, que podrás degustar sobre la marcha o llevártelas a casa en una cesta. Podrás recorrer el litoral bretón en busca de sus doce grandes vinos, que prometen un maridaje perfecto: Paimpol, Tréguier, Morlaix, Brest, Riec-sur-Belon, Etel, Quiberon, el golfo de Morbihan, Le Croisic... y el Gros Plan de Nantes, dando un pequeño rodeo por el Loira Atlántico.

 

Para más información:

    Descubre los parques de ostras con Yvan en el golfo de Morbihan

    www.huitres-de-bretagne.com

Saborea la auténtica crepe bretona

¿La prefieres de trigo sarraceno o de harina de trigo? No hay que confundir la «galette» (crepe salada hecha con harina de sarraceno) con la «crêpe» dulce, pues nos encontramos en tierra de expertos. Lo mejor para iniciarse en la materia es visitar una de las creperías con el sello de calidad «Crêperie Gourmande» (crepería selecta), las auténticas especialistas en este símbolo bretón que te harán descubrir otros sabores que lo complementan o endulzan. No te pierdas el concurso mundial de crepes gigantes, que tiene lugar cada año durante la «Fête de la Crêpe» de Gourin. ¡El récord actual es de 98 cm!

Deléitate con las vieiras de la bahía de Saint-Brieuc

Para poder apreciar al máximo su sabor, las vieiras se degustan de la manera más sencilla posible, simplemente a la plancha o en adobo. La bahía de Saint-Brieuc es hoy la principal reserva de Francia. En los puertos de Saint-Quay-Portrieux, Saint-Brieuc, Paimpol y Erquy, se pescan en tan solo 45 minutos, de forma que lleguen a puerto aún vivas y puedan envasarse lo antes posible. ¡Máxima frescura garantizada!

Para más información:

    www.saintquayportrieux.com 

    www.baiedesaintbrieuc.com

Prueba los mejillones con D.O. de la bahía del Mont-Saint-Michel

El mejillón de bouchot a mar abierto de Vivier-sur-Mer fue la primera denominación de origen marítima y se degusta entre julio y febrero. Criado sobre unas famosas estacas de madera, que pueden apreciarse durante la marea baja, ofrece una hermosa carne amarillenta de sabor a yodo y con tonos dulces que se prepara a la marinera o según las recetas más variopintas. Para conocer su historia y disfrutar de una degustación, sube a bordo del tren marino o al restaurante móvil, con una vista de 360 ° de la bahía.

Para más información: www.moules-aop.com

Restaurante móvil con vista de 360 ° de la bahía www.decouvrirlabaie.com

 

Cede a la tentación de unkouign-amann

Este pastel de extraño nombre nació en Douarnenez y hará morir de gusto a los golosos. Hecho a base de masa de pan, mantequilla y azúcar, sus sencillos ingredientes precisan una mano experta, pues como dicen aquí «lo hace quien quiere, lo consigue quien puede». Los panaderos y pasteleros reunidos en la asociación del «Véritable kouign-amann» son de absoluta confianza para hacernos descubrir esta especialidad celestial.

Para más información: Elkouign-amannde Douarnenez

Adéntrate en un reino de verduras

La zona conocida como el «cinturón de oro» (ceinture dorée) de Léon es un paraíso del cultivo de hortalizas en el norte de Finisterre. En este inmenso huerto, conviven alcachofas, coliflores, cebollas, patatas, alubias de Paimpol... y se ofrece una producción destinada a los numerosos puestos de los mercados de la región y de más allá de ella. Atraviesa los campos y descubre el destino ultramarino de la cebolla rosada de Roscoff, en la Maison des Johnnies.

Para más información:

    La Maison des Johnnies

    Productores bretones - frutas y verduras

Y de merienda, unfarbretón

La receta de este gran clásico es bien sencilla: harina, huevos, leche, mantequilla, azúcar y al horno. ¡Fácil y delicioso! Por lo general, contiene también ciruelas o uvas pasas, pero se puede preparar también sin ellas. Es perfecto para calmar el hambre a la hora de la merienda, sobre todo si se acompaña de un zumo de manzana.

Prueba la receta del "cocido bretón"

ElKig ha farz(literalmente carne yfar) es un plato tradicional procedente de Finisterre. Se trata de una especie de cocido (pot-au-feu), hecho con carne de cerdo preparada con verduras que se acompaña con un "far", una pasta a base de trigo de sarraceno cocida en un saco de tela. Existen diferentes versiones según la familia o la localidad. Déjate tentar por la que te ofrecen los chefs de los establecimientos con el sello de calidad «Restaurants du Terroir» (restaurantes de la región), que tienen como objetivo dar vida al patrimonio culinario bretón.

Para más información: Los «Restaurants du terroir» de Bretaña

Deléitate con mariscos y crustáceos

Cuando la bandeja de mariscos llega a la mesa, nos ofrece los mejores tesoros del mar reunidos: buey de mar, almejas, ostras, bígaros, bocinas, gambas, langostinos, almendras de mar, chirlas... Solo necesitas un buen pan crujiente, mantequilla salada, mayonesa y ¡qué aproveches! Se trata, sin duda, de una magnífica fuente de vitaminas y nutrientes: un concentrado de sabores y de energía que no debes dejar pasar. Podrás también saborearlos preparados con exquisitez por los chefs más prestigiosos de Bretaña, en uno de los restaurantes con el distintivo «Tables et Saveurs de Bretagne» (restaurantes y sabores de Bretaña).

Para más información:

    Tables et Saveurs de Bretagne (restaurantes y sabores de Bretaña)

    www.savourezlabretagne.com

Déjate seducir por los caramelos de mantequilla salada

Henri Leroux, un chocolatero de Quiberon, elaboró la receta de esta golosina que se convirtió en todo un éxito: caramelo de mantequilla salada, al que se han añadido nueces, avellanas y almendras molidas. Así nació el CBS®, que ganó el premio «Mejor Caramelo» de Francia en 1980. Una receta a menudo imitada, pero jamás igualada, que ha dado lugar a diversas variantes para degustar como golosina, guarnición para crepes o helados, o simplemente ¡para comer a cucharadas!

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