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La Grande Brière Donde el tiempo pasa de otra manera
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La Grande Brière

Desde el agua a bordo de un barco, en bicicleta o a pie, uno se olvida de todo en este laberinto de canales, cañizares y prados inundables. Todo ello cerca de La Baule, aunque la efervescencia del turismo de playa quede bien lejos. Te espera una naturaleza verde salpicada de cabañas que descubrirás a tu ritmo.

Aquí el tiempo avanza de otra manera

Único por naturaleza

La Grande Brière son las segundas marismas más importantes de Francia (después de La Camargue), declaradas Parque Nacional en 1970. Detrás de los diques formados por aluviones del río Loira, una inmensa turbera de 40.000 hectáreas deja emerger siete islas en su corazón. Este paisaje, conocido como Tierra Negra o País Negro a causa de la turba, alberga una gran diversidad de fauna y flora. El hombre encuentra aquí los materiales necesarios para su hábitat tradicional.

Las marismas hechizan con sus reflejos

Entre la tierra y el agua, las barcas y barcazas, te llevarán hasta un universo particular donde las rutas son canales y los horizontes, llanuras inundadas que brillan bajo el sol. Los nenúfares blancos y los lirios amarillos marcan los canales periféricos (curées) y los estanques (piardes). El silencio de este paseo acuático permite que se aproximen numerosas especies de aves que viven junto a las orillas. Espátulas, garzas, martinetes, aguiluchos laguneros… son huéspedes habituales.

Entre naturaleza y patrimonio

Las marismas están presentes hasta en las cabañas de las islas. Las cañas cubren los techos. Los muros gruesos combinan la piedra con la tierra. La turba puede usarse como combustible. Ocas y patos criados en los prados vecinos conforman el menú. ¡Incluso las sanguijuelas forman parte del botiquín familiar! La aldea florida de Kerhinet reúne unas veinte casas tradicionales, la mayoría de ellas restauradas, en cuyo interior se ha reconstruido el hábitat típico de Brière. La isla de Fédrun, unida al continente por un solo punto, es un pueblo típico y encantador con cabañas pintorescas y patios en los que no es extraño que descanse una barcaza.

¿Lo sabías?

Fuegos fatuos, ¿verdad o leyenda?

Sobre la superficie del agua a veces danzan fuegos fatuos. En realidad se trata del metano que se escapa de los fondos de la turba y que se inflama al entrar en contacto con el aire. El guía sabrá encenderlos para ti.

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