© Emmanuel Berthier
La isla‑aux‑PiesUna perla en el Canal de Nantes a Brest
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La isla‑aux‑Pies

Una curiosidad geológica ha colocado una ristra de islas en la confluencia del canal de Nantes a Brest con el del río Oust, haciendo surgir acantilados en el interior de Bretaña que transforman el paisaje y lo convierten en terreno de juego ideal para el ocio activo por senderos, rocas o agua.

El segundo yacimiento megalítico de Bretaña

Escalada sobre granito y esquisto

En Bains-sur-Oust, frente a los acantilados que caen en picado al agua, las actividades de ocio toman una dimensión vertical. En efecto, la isla aux Pies es una de las zonas de escalada más conocidas de Bretaña. En ambas orillas, diversas rutas aguardan tanto a jóvenes ardillas como a trepadores más veteranos. Se organizan excursiones con monitores, para poder tomar altura con toda seguridad.

Paisajes para descubrir a pie o en bicicleta

Si prefieres actividades más tranquilas, el camino de sirga y numerosos senderos se adentran en este  paraje extraordinario. Junto a la orilla o a más altura, los paseos siguen el curso del agua y permiten comprender mejor este famoso desfiladero que apasiona a los geógrafos. Entre granito y esquisto, el Oust serpentea en una hondonada, surcando una amplia cañada. Pinos, hayas, aulagas y helechos aseguran al lugar su refrescante verdor, mientras cuervos, arrendajos, garzas y pájaros carpinteros sobrevuelan y acompañan tus pasos con sus cantos.

En barco o a la orilla del río

La animación reina por doquier en la isla aux Pies. Por el agua, los kayaks atracan en las distintas islas acariciando nenúfares, a veces acompañados de alguna embarcación. Tanto en la orilla como a bordo de sus botes, los amantes de la pesca sacan su caña para provocar a los gobios y las carpas. Haya habido presa o no, podrás disfrutar de las agradables terrazas y creperías junto a la orilla. Y si todo te resulta tentador, aprovecha las múltiples facetas del lugar para alternar actividades, ya sea entre amigos o en familia.

¿Lo sabías?

Unas islas cultivadas por los pájaros

Las islas no se separaron de la orilla con toda su vegetación. Al contrario, hubo un tiempo en el que no contaban con un solo árbol. Los bosques pudieron crecer y renovarse gracias a los pájaros, que escondían semillas para alimentarse en invierno.

Información y reservas

Oficina de Turismo del Pays de Redon


Web Oficial de Turismo de Bretaña
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