Descripción
Cada año, los auriculaires se levantan en las endiabladas rondas del festival Fisel. En el programa: baile, pero también música de todo el mundo, desde la tradición celta hasta otros horizontes. La vida en (fest) noz, ¿qué más se puede pedir?
No hace falta llamarse Nostradamus para predecir este fenómeno. Cada año, a finales de agosto, el «noz trad’» deleita a los amantes de la cultura celta y a los extranjeros curiosos por estos ritos insólitos. En un principio, todo comenzó con un concurso de baile organizado en Bonen, pero la energía desplegada pronto desbordó el Círculo Celta para extenderse por las calles de Rostronen. Instalado entretanto en el hipódromo de Kenroperzh, el festival acoge hoy a 6000 asistentes ansiosos por enfrentarse al plinn y la gavota, pero también por escuchar una programación musical muy abierta a las fusiones: música irlandesa o etíope, swing manouche o electro… ¿Cuándo y dónde? Todos los años, a finales de agosto, en Rostronen. ¡Nostradamus no puede competir con el gran marabú de Fisel!
