En 2021, estos dos habitantes de Rennes aceptaron el reto de resucitar esta antigua crepería del barrio de Saint Guénolé. ¡Es un lugar encantador para alojarse!
Nos encanta todo de esta crêperie de estilo bretón: la decoración antigua, las paredes de piedra y la barra azul Klein, igual que la fachada. Marion Michel y Pol Hubert han devuelto la vida a la antigua crêperie de Penmarc'h con mucho gusto. Estos dos nativos de Rennes (ella abogada, él financiero) se reconvirtieron justo antes de Covid, y se rodearon de los mejores proveedores de la zona. ¿El resultado? Ofrecen crêpes de trigo sarraceno y de trigo, el 90% de los cuales proceden de Bigoud y el 90% del sur del Finisterre. Nuestro favorito es el crepe de trigo sarraceno con queso de cabra, miel de trigo sarraceno, hinojo marino y kasha. La versión dulce es la Bigoudène láctea, con mantequilla, azúcar y helado de leche de ribot espolvoreado con canela. Todo ello acompañado de una buena selección de sidras y refrescos.



