Un restaurante acogedor con gusto por la buena mesa en el centro de Morbihan
Hace 7 años, en el corazón del casco antiguo de Vannes, Baptiste y Marine Fournier abrieron un restaurante a su imagen y semejanza: sincero y meticuloso. Una bonita casa de dos plantas en la que se ha pensado en todos los detalles para acoger a una veintena de comensales. En la carta hay sabores sencillos y genuinos que van directos al paladar y al corazón. Para el almuerzo, la hoja de patata se acompaña de aceite de marisco, pulpa de calabaza y un pequeño melocotón local. De postre, el merengue de margaritas pomponette con lemon curd de cúrcuma local, menta de bergamota y virutas de anacardo deja una huella imborrable. En cuanto a la bodega, Marine tiene el don de descubrir vinos confidenciales y cuidadosamente elaborados que combinan a la perfección con la cocina de Baptiste. Es un lugar ideal para volver con amigos o en pareja.


