Una bonita aldea rodeada de campos, una granja familiar, dos casas rurales con encanto y unos anfitriones atentos... No cabe duda de que este es el lugar perfecto para volver a la naturaleza y explorar el corazón de Bretaña.
En la granja de Kervrech, Isabelle y su familia le dan la bienvenida todo el año para una estancia cerca de la naturaleza, en un entorno tranquilo y rejuvenecedor. Aquí no hay vecinos ruidosos, sólo algunas ovejas, gallinas, ponis, pájaros y campos hasta donde alcanza la vista. En la granja se han creado dos casas rurales totalmente equipadas. "Le Loft", en el antiguo granero, tiene capacidad para 4 a 6 personas con sus dos habitaciones en el entresuelo, mientras que la penty "La Maryjell" es ideal para solteros o parejas. Alquiler de bicicletas, juegos, sauna y jacuzzi (previa reserva), cesta de verduras, visita de la granja... todo está pensado para su comodidad y ocio. Los alrededores son una Bretaña discreta e insólita. Bosques, lagos, canales, abadías, castillos... ¡la evasión está garantizada!

