Para su estancia, podrá elegir entre unas cincuenta habitaciones con aire acondicionado, incluidas 5 suites, con balcones con vistas al mar y bañeras de hidromasaje privadas. ¿Le apetece descansar junto al mar? Hay acceso directo a la playa de Sables Blancs. Regálese una sesión de bienestar en el Spa Marino, con piscina de agua de mar a 31°, sauna, hammam, bañeras de hidromasaje, tratamientos con agua de mar, rituales y tratamientos termales tradicionales, sala de cardio-training y sala de relajación con vistas al mar. Como parte del hotel, el restaurante Aromatik, con su terraza panorámica con vistas a la bahía, promete una experiencia gastronómica excepcional. ¿Le hormiguean las piernas? Únase al legendario GR 34, que pasa junto al hotel. Senderismo, cicloturismo, visita de la península de Crozon, la Pointe du Raz... ¡las aventuras le esperan! Un poco más lejos, Quimper, con su catedral gótica, sus pintorescas callejuelas y la ciudad medieval de Locronan, bien merece una visita.
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