En la tranquilidad de la campiña de Pluvignoise, las dos caravanas gitanas de Sylvie y Ronan ofrecen una base bohemia ideal para volver a lo esencial y saborear, en pareja, grandes escapadas entre tierra y mar.
En la aldea de Bréventec, Sylvie y Ronan han creado un refugio bohemio e intemporal en el corazón de su sublime jardín paisajista. En sus dos caravanas gitanas, Mona y Mélusine, hechas a mano por artesanos rumanos, todo está pensado para su comodidad. Con una cama doble en una alcoba, cuarto de baño, cocina americana, calefacción, terraza privada y cocina exterior, ¡no falta de nada! Después de un desayuno casero en el balcón, diríjase a la costa de Morbihan, a sus playas salvajes, puertos y megalitos, o tome las rutas de senderismo para explorar la campiña del interior. Durante tu estancia, pídele a Ronan que te enseñe su taller, que alberga unas 40 motos Solex. Es el lugar ideal para una escapada romántica, romper con la rutina y atreverse con lo insólito.



