A 15 minutos de Gâvres y de la Barre d'Étel, este refugio eco-responsable seduce a grandes y pequeños por su alojamiento acogedor, su jardín encantador, su cocina casera y su ambiente familiar.
En la aldea de Kermarhic, Stéphanie y su familia han hecho realidad un sueño: acoger a viajeros en un entorno inspirador y sostenible. Entre 2011 y 2018, renovaron el hangar contiguo a su casa y la granja del siglo XIX, con un enfoque 100% ecológico. En el interior, los materiales son locales, naturales o reciclados, y la decoración es suave y cálida. Además de las 2 casas rurales con capacidad para 3 a 6 personas, una caravana de época con una extensión puede alojar hasta 4 viajeros. Cada alojamiento dispone de su propia terraza para disfrutar del jardín, del sol y del canto de los pájaros. Después de sus paseos a pie, en bicicleta o en barco, podrá disfrutar de comidas caseras preparadas con frutas y verduras de la huerta. Es el lugar perfecto para una escapada ecológica a las puertas del Golfo.