A dos pasos del océano, este establecimiento con la etiqueta Green Key es una isla de tranquilidad situada en 15 hectáreas de parque, con acceso directo al talaso y al spa.
Este hotel completamente reformado es el lugar perfecto para dejar las maletas durante un fin de semana para dos o unas vacaciones en familia en Carnac. El factor sorpresa está garantizado: desde la recepción hasta las amplias y hermosas habitaciones con balcón, desde el vestíbulo hasta el restaurante, desde el espectacular bar hasta los sublimes jardines arbolados, todo ha sido rediseñado y redecorado, en un ambiente moderno y acogedor inspirado en Bretaña y las salinas de los alrededores. Espacio, luz, madera, un ambiente a la vez chic y acogedor... Tras una excursión a Vannes o al golfo de Morbihan, un soplo de aire fresco le espera en el Hôtel des Salines, acurrucado en un generoso sillón o con la cabeza en el verde de la terraza. Los desayunos son gargantuescos y la carta del chef está llena de deliciosas promesas: cocina bistronómica, dietética o crepes bretones, todo es casero. ¿Le apetece relajarse? El acceso al inmenso Spa Marino (y al espacio Fitness & Form) está incluido en el precio de las 200 habitaciones y suites. ¡Rejuvenecedor!