En Carhaix, Coreff encarna desde 1985 la cerveza bretona con carácter.
En Morlaix, en 1985, dos corredores de maratón fundaron la Brasserie des deux rivières, sin imaginar el destino de sus cervezas. La decana de las microcervecerías bretonas pronto adoptó el nombre de Coreff, que significa "cervoise" en bretón, y se convirtió en parte de una gran aventura colectiva. Ahora, con sede en Carhaix, bajo la dirección de Jean-Baptiste Nicolas, se ha consolidado como una referencia bretona, fiel a sus valores de cordialidad y saber hacer. Aquí, la cerveza se elabora con cuidado y paciencia, respetando las materias primas y recuperando las tradiciones. En los talleres, el espíritu de los maestros cerveceros se mezcla con el gusto por compartir. Una parada en Carhaix es obligada para descubrir esta cervecería legendaria.





