En la sombre del río Blavet, la Balade du père Nicolas ha inventado el parque de diversiones ecológico a escala humana. Sin plástico ni electricidad. Aquí hay que venir para relajarse en familia lo más cerca posible de la naturaleza.
El paseo del Padre Nicolás se realiza a bordo de un simpático tren azul que recorre un arroyo. ¿Desea parar? La locomotora se detiene para que sus pasajeros se lancen por los toboganes, el kayak express, las tirolinas y los karts de pedales. Juegos tradicionales bretones y divertidas construcciones de madera pueblan este gran parque totalmente verde, dedicado al ocio responsable. En 2026, el paseo se ampliará con dos novedades: un Jardín de los Sentidos, 100 metros de senderos para recorrer descalzos, y un tiovivo de tracción humana, donde pequeños y mayores pedalean para hacer girar el tiovivo. Las familias pueden disfrutar de un picnic al aire libre cerca de las ocas, los cisnes, las cabras y los burros. El snack bar sirve tortitas y helados ecológicos. Entre risas, los chalets de interpretación transmiten su mensaje medioambiental sobre el agua, las energías renovables, las acciones eco-ciudadanas... Los niños se divierten cuidando de su planeta.













