Desde Sarzeau, La Petite reine de Rhuys organiza paseos en bicicleta para disfrutar de la península sin complicaciones.
No hace falta ser un Pogačar para seguir a Chloé o Elaïne por las estrechas carreteras de la península. Sus guías se lo toman con calma. Ése es el secreto para los que quieren ver, saborear y vivir la aventura fuera de los caminos trillados. Partidaria del slow-tourism, respetuosa con el medio ambiente y la economía local, la agencia conoce los lugares y los productos adecuados. Elija su ruta en línea: de 1h30 a 3h. Hay siete recorridos 100% ciclistas en el menú. La más larga es de 18 km. No tendrás tiempo ni de cansarte. En la ruta de descubrimiento, descubrirá las marismas, las aves migratorias y la isla de Tascón. En modo relax, podrá practicar kayak o yoga. Si está en modo gourmet, puede probar el kouign amann, las ostras locales e incluso los vinos del chai. Los niños no querrán perderse el ordeño de vacas en la granja.