En Melrand, la arqueología revive el pasado. Visita las ruinas de esta aldea rural del medievo: arquitectura, animales y actividades.
La aldea medieval de Melrand está situada en una planicie que domina el valle del Blavet. Sus restos, descubiertos en 1902, han sido recuperados. Es un testimonio emocionante y fiel de la vida de los campesinos bretones del año 1000, con su plaza central y una de sus calles. Tiene programas de arqueología experimental dirigidos a todos los públicos que permiten ver un jardín con cien especies de plantas, animales o decorados evocadores. Puedes pasear por 17 edificios, de los cuales diez han sido ya excavados, que muestran sorprendentes arquitecturas en piedra, madera y tierra. En el centro de la aldea hay un espacio dedicado a los niños para que puedan descubrir las técnicas de construcción de la época y las excavaciones arqueológicas.