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©Marta-Goikoetxea

Quimper

Agujas que impresionan

Kemper en bretón significa confluencia. El nombre no podría ser más adecuado para esta ciudad de arte y de historia bañada por tres ríos, donde confluyen agua dulce y agua salada, naturaleza y piedras, conocimientos ancestrales y modernidad. En Quimper, el océano remonta el río Odet. Gradlon, rey legendario, posa entre las agujas de una catedral ligeramente descentrada. Nos encanta su creatividad, su ambiente al estilo de una pequeña Venecia» los lugares de interés, el relax… ¡Una ciudad sorprendente!

Descubre Quimper

Habitada desde la Antigüedad, esta gran ciudad del sur de Finisterre nace y florece realmente en la Edad Media gracias al tráfico fluvial. Sus orígenes, míticos, emplazan a dos grandes protagonistas: Gradlon, rey de Ys y San Corentino, a quien el primero habría concedido el obispado de la ciudad en el siglo V. Fue Corentino quien dio su nombre a la catedral, monumento magistral rodeado por el casco antiguo. Hay que deambular por las callejuelas, entre entramados de madera y casas de piedra y dejarse llevar: tu instinto te guiará hasta lugares mágicos, desde la place au Beurre hasta la calle Kéréon.

Hermosa loza y bonitos bordados

La creación se lleva en el corazón. Desde hace 300 años, en el barrio de artesanos de Locmaria, la loza contribuye a la reputación de Quimper. Las técnicas son idénticas, todo se hace a mano, pero los cambios han sabido adaptarse a los tiempos que corren: en Henriot-Quimper, el icónico tazón con orejas de colores vivos y naífs convive con obras de diseñadores actuales. Una energía creativa que también emana muy cerca, en la escuela de bordados artesanales creada por Pascal Jaouen. Arte textil, bordados de alta costura, desfiles de moda… ¡el espacio Baradoz te dejará sin palabras!

Buena mesa y dinamismo cultural

Capital histórica de Cornualles, Quimper es también una gran sede cultural. Su museo de Bellas Artes es uno de los más completos de Francia, con su fondo Max Jacob, y las obras de Tal-Coat y de la Escuela de Pont-Aven. Además de sus museos, disfruta de su arquitectura art déco y modernista, sus galerías de arte abstracto o urbano y sus salas de conciertos como, por ejemplo, Novomax. En Locmaria, la plaza de Stivel es el nuevo refugio de anticuarios y artistas. Las tiendas y los establecimientos gastronómicos proliferan. Una delicia local es la crepe fina, ideal para disfrutar en el mercado, a modo de picoteo, antes de darte una vuelta por las tiendas.

«Hay que deambular por las callejuelas y dejarse llevar por la intuición: ¡la magia está por doquier! »

¿Sabías que…?

¿Por qué no te puedes perder un «Triomphe des Sonneurs»?

Porque es el colofón del Festival de Cornouaille. El cuarto domingo de julio, cada año, todos los «sonneurs» (músicos tradicionales de Bretaña) desfilan por la ciudad, desde la catedral hasta Locmaria, antes de un final en el Ceili… ¡El bar intergeneracional por antonomasia!

Regenerante

¿Un pequeño paseo por la naturaleza? No hay nada más fácil en Quimper. La naturaleza se siente aquí como en casa. Podemos optar por los jardines de la Paix y de la Retraite, pequeños rincones de paraíso, y el del Prieuré, medieval. Caminar hacia el monte Frugy, hacia las orillas del Steïr, recorrer en bicicleta el camino de sirga, visitar el parque del castillo de Lanniron o el estanque de Creac’h-Gwen y su fantástico chiringuito… El mar está a tan solo 20 minutos y su acceso es fácil tanto en autobús como en bicicleta.

Visitas imprescindibles

  • La catedral gótica de Saint-Corentin, de los siglos XII, XV y XIX.
  • La iglesia románica de Locmaria, priorato de los siglos XVII y XVIII, claustro del XVII y fragmentos del claustro románico.
    La iglesia de los Jesuitas del siglo XVII.
  • El Castillo de Lanniron y su parque del siglo XVII y XIX con jardines franceses, declarado Monumento Histórico.
  • El Museo departamental bretón situado en el antiguo palacio episcopal, y el Museo de Bellas Artes.
  • El casco histórico y sus tres antiguos centros de interés: la ciudad episcopal y sus calles adoquinadas bautizadas con oficios de la época: calle Kéréon (zapateros), calle de Boucheries (carnicerías), la plaza au Beurre…; la ciudad de los Duques de Bretaña y sus casas pintorescas de entramado de madera de la plaza Terre au Duc y de la calle Saint-Matthieu; Locmaria, el barrio originario de la ciudad.
  • Jardines zen y encantadores: Jardín de la Retraite, Jardín de Locmaria, Jardín du Théâtre Max Jacob

¿Cómo llegar / desplazarse?

¿Cómo llegar a Quimper?

Existen vuelos regulares que conectan París Orly con Quimper varias veces al día, incluidos los fines de semana. Por ejemplo, desde Madrid se llega en unas 4 h y 30 min y desde Barcelona en unas 4 h, haciendo escala en París.

El trayecto en coche de Quimper a Barcelona es de unas 11 h y 30 min, mientras que a Madrid es de unas 12 h y 15 min.

La Línea de Alta Velocidad redujo el tiempo de trayecto a Quimper a 3 h y 30 min desde la estación París-Montparnasse, y ofrece una frecuencia de 8 trenes diarios.

Las compañías de autobuses de larga distancia  Flixbus y BlaBlaBus también comunican Quimper con las principales ciudades.

¿Cómo desplazarse por la ciudad y la región?

Descubre Quimper a pie, ¡vale la pena! Pero también puedes elegir viajar en autobús con la red Qub o recorrer toda la región de Finistère con la red de autocares BreizhGo.

Web Oficial de Turismo de Bretaña
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