© Emmanuel Berthier
Gâvres‑Quiberon Dunas vírgenes hasta donde alcanza la vista

Gâvres‑Quiberon, un «Grand Site de France»

Anclado en el Atlántico, el Gran Sitio (denominación nacional relacionada con los Grandes espacios naturales) Gâvres-Quiberon alberga las dunas más extensas de Bretaña. Este paisaje oceánico e indómito alberga una flora y una fauna excepcionales. Respira profundo y deja que tu mirada se pierda en el horizonte…

Un paisaje infinito entre dos puntas rocosas

El cordón de dunas tiene una extensión ininterrumpida de 35 km y se encuentra flanqueado por dos puntas rocosas. De una península a otra, Gâvres-Quiberon genera una sensación de infinito con sus 2500 hectáreas componiendo el espacio natural más grande del litoral bretón. En este lugar descubrirás varios tipos de dunas como las dunas móviles, que cambian a la merced del viento y las mareas, las dunas grises en las que prolifera una vegetación rala y las dunas colgadas sobre la costa salvaje de Quiberon. El océano, omnipresente, cincela los contornos de Groix o de Belle-Île-en-Mer. El interior, por su parte, alberga estanques y cenagales que aportan riqueza a la ecología del macizo. Unas setecientas especies vegetales lo tapizan con miles de tonalidades diferentes: discretas violetas, clavelinas de mar, una rara orquídea, la Liparis loeselii de un verde amarillento… ¿Hueles a curry? Es el olor que desprende la siempreviva amarilla de las dunas. ¿Oyes un canto agudo y continuado? Es el del chorlitejo que corre por la playa. Un espectáculo de la naturaleza que no te cansarás de admirar.

Paseo por litoral a pie o en bici

¡El GR 34 no te dejará indiferente, permitiéndote disfrutar de unas vistas imponentes de las playas de arena fina de Etel a Plouharnel, de los acantilados recortados y las calas secretas de la costa salvaje de Quiberon, del costado marino. En el interior podrás admirar los dólmenes, menhires y otros sepulcros de galerías cubiertas que encontrarás en el camino. ¿Te apetece disfrutar de este Gran sitio sin poner un pie en tierra? Sube a tu bici y pedalea por la vía verde «La littorale», ruta que atraviesa aldeas típicas bretonas, como Sainte-Barbe con sus casas de piedra y su encantadora capilla, zigzaguea entre los blockhaus (refugios) del lugar de Bégo y se desliza por el estrecho istmo de Penthièvre, puerta de entrada de la península de Quiberon. Para regresar, embárcate en el tren turístico llamado Tire-Bouchon (el TER Auray-Quiberon) en el que disfrutarás de un viaje que siempre recordarás.

Web Oficial de Turismo de Bretaña