Este acogedor bistró celebra la buena comida y la calidez.
Si aún no conoce la calle Clémenceau de Portrieux, ¡va a querer ir! Esta pequeña calle destila buena comida y alegría de vivir. En 2024, entre librerías y cafés, Claire Biron-Plassard abrió un local acogedor inspirado en los bouillons parisinos y abierto al mundo en cuanto a cocina. Así que es natural que bautizara su restaurante con el nombre de Bouillon Paradis. Abierto de jueves a domingo, ofrece platos tan gastronómicos como originales: brouillade de erizo de mar, crudo de abadejo con shizo y combava acompañado de arroz pegajoso... Y para terminar con una nota dulce, un pequeño desvío a Italia con un affogato - helado de vainilla, praliné de avellanas casero y café expreso. En la bodega, unos finos bolos completan la experiencia. Un lugar ideal para terminar la semana por todo lo alto.
