En Plouézec, una crepería sincera donde los productos locales y la buena vida se dan la mano
En el tranquilo pueblo de Plouézec, la crepería de Maud Kersual es una elección evidente. Es un lugar a su imagen y semejanza, en el que desde el umbral se percibe su gusto por las cosas sencillas y bien hechas. Aquí, nada se deja al azar: los productos proceden de los alrededores, elegidos con esmero, como una prolongación natural del paisaje circundante. El comedor, bañado de luz, combina el encanto de las antiguas mesas de madera con algunos toques más contemporáneos. No hay prisa por instalarse, y el ambiente suave y acogedor invita a tomarse su tiempo. En el plato, las galettes son generosas e inspiradas. El pastel de vieiras, condimentado con endivias suavemente conservadas en un zumo de naranja reducido, deja un delicado recuerdo, a la vez yodado y ligeramente ácido. Cuando hace buen tiempo, la terraza prolonga este momento intemporal. Y cuando el pueblo cobra vida, un segundo servicio permite demorarse un poco más, entregarse simplemente al deseo de saborear.