En el muelle de La Trinité-sur-Mer, el pequeño Raout deleita el paladar de habituales y veraneantes.
Abierto desde hace menos de un año, el pequeño Raout ya está en boca de todos. La aventura comenzó con tres amigos: Jeanne, Alexandre y Jules. Los tres son unos apasionados de la buena mesa y sólo compran productos locales. El menú de mediodía, a un precio justo, cambia casi todos los días. La consigna es deleitarse con los grandes clásicos de la reconfortante cocina tradicional francesa, como el muslo de pato con pommes grenaille salpicado de col pak choï y jugo especiado. De postre, hace furor la legendaria mousse de chocolate Nicolas Berger templada. Por la noche, la carta es más amplia. Tanto en el plato como en la copa, el sabor, la estacionalidad y la generosidad son las palabras clave. El domingo por la noche se sirve una cena de un solo plato, para que no te entre la depresión antes de volver al trabajo.