Descripción
Hay quien diría que hace falta tener un espíritu un poco aventurero para alojarse en Mellionnec, un pequeño pueblo del Kreiz Breizh. ¡Y sin embargo! Una posada creada por una cooperativa de vecinos propone cultivar allí lo esencial: los encuentros y el momento presente.
En este pueblo, impulsado por el espíritu cooperativo, ¡siempre hay algo que hacer o alguien con quien charlar! Leer un libro en la cafetería-librería, degustar los deliciosos productos de la tienda de comestibles, iniciarse en el torneado de madera… Detrás de la antigua casa parroquial, la posada, totalmente nueva y ecológica, acoge tanto a grupos como a familias en sus habitaciones individuales o compartidas. Uno se aloja allí para un seminario o un curso, pero también para descansar, tomar el aire, reunirse con la familia y, sencillamente, ¡disfrutar del tiempo libre! Una cocina compartida permite preparar la comida, y uno puede pasar el rato en el salón, frente a la chimenea, en el jardín o en el refugio para jugar o charlar…
Basta con dar unos pasos para encontrar los primeros senderos, que conducen a algunas joyas del patrimonio o al canal de Nantes a Brest. A un paso en bicicleta, el Kreiz Breizh está repleto de tesoros por descubrir, desde las gargantas del Corong hasta la abadía de Bon-Repos, ¡y Didier nunca está lejos para aportar nuevas ideas!





