Siguiendo la estrecha carretera que lleva a La Harlière, el paisaje se va revelando poco a poco. En el corazón del bocage, entre campos, praderas y bosques, aparecen por fin las casas rurales Romeline. En esta antigua granja situada en 3,5 hectáreas de exuberante campiña, Nathalie le da la bienvenida para una estancia dedicada a la relajación y el bienestar. Con sus cuatro casas rurales acogedoras y bellamente decoradas, el lugar alberga también un espacio de tratamientos. Deje el equipaje, respire, contemple la naturaleza y salga a pasear. A dos pasos, las vistas panorámicas de la bahía del Monte Saint-Michel son majestuosas. A su regreso, regálese un masaje con Nathalie y disfrute del jacuzzi semiabierto con vistas al jardín. Puede que liebres, ciervos, garzas y pavos reales se acerquen a saludarle. Un bonito rincón del paraíso.
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