En la punta de Arcouest, la Maison des Îles ofrece a los viajeros una escala íntima y poética. Acunada por el mar, sus mareas y sus luces cambiantes, es un lugar para recargar las pilas.
Construida en 1903, la Maison des Îles lleva más de un siglo velando por la isla de Bréhat. Fue la primera pensión familiar de la punta de Arcouest, se convirtió en crepería y luego en casa de huéspedes; por allí pasó Marie Curie y guarda en su memoria muchas historias. Hoy en día, sus cuatro habitaciones y su casa rural con vistas al mar acogen a los viajeros que buscan una escapada. ¿Y qué hay de las excursiones? Estás en primera fila para embarcar hacia Bréhat, recorrer el sendero costero o descubrir Tréguier, Paimpol y, más allá, la Costa de Granito Rosa. Al volver de tu paseo, descansa en el salón, disfruta del jardín o reserva un momento de relajación en el spa. ¡Un remanso de paz tan preciado que casi da pena compartirlo!