A las afueras de Rennes, te enamorarás de esta antigua casa de campo con historia familiar, restaurada con mucho cariño por Philippe y Carole. Un remanso de naturaleza, arcilla y pizarra roja, que rezuma el espíritu de la tierra y el gusto por compartir.
A Philippe y Carole les encanta este pequeño rincón, ¡y eso se nota! Paredes de arcilla y pizarra de la zona, revestimientos de álamo local, mimbre trenzado, objetos de segunda mano que evocan la historia de la granja… La naturaleza ha traspasado las paredes, al igual que está omnipresente en el jardín, con su gran sauce y sus pequeños frutos para picar… Arriba, las tres habitaciones familiares tienen cada una su propio ambiente, ¡tantas razones como para volver a dejar aquí las maletas! Por la mañana, te sorprende un desayuno saludable y de productos locales, tan bonito como sabroso. Te relajas, te demoras, el tiempo se alarga bajo la mirada atenta y discreta de Carole. ¿Te apetece explorar? Una escapada por el camino de sirga de Pont-Réan, con su puente típico y su taller de artistas, para llegar hasta el molino de Boël, con sus acantilados de pizarra roja y su bar al aire libre… Por la noche, leemos en el salón, tomamos un té en la terraza, charlamos de todo y de nada… ¡y qué bien sienta!