Alojarse en esta casa de huéspedes cerca de Saint-Brieuc significa tomarse un tiempo para mimar el cuerpo y la mente. En este entorno único, el ritmo se calma con árboles, un estanque y un bosquecillo de bambú.
La vasta finca de Plœuc l'Hermitage alberga numerosos tesoros, creados por Céline y Sébastien. Las habitaciones y una suite familiar, cada una con su propio estilo, inspiran dulces sueños. Los materiales nobles y los muebles antiguos ocupan un lugar destacado. En plena naturaleza, grandes y pequeños se despiertan con el canto de los pájaros y el olor de las magdalenas. En el exterior, todo invita a bajar el ritmo. Entre el bambú, una sauna de madera. Junto al estanque, un baño nórdico a 38 °C calma las tensiones. Las sesiones de yoga se celebran al aire libre. Para poner en forma las pantorrillas, hay senderos a lo largo de toda la finca. Y si quiere pasar del verde de la clorofila al azul del mar, la bahía de Saint-Brieuc, la Costa de Granito Rosa y las playas de Pléneuf Val-André y Paimpol están al alcance de la mano.