Esta pequeña residencia es una auténtica joya con vistas al puerto de Port-Navalo y a los barcos que entran en el golfo de Morbihan. Es el lugar ideal para inspirarse y dar paseos a orillas del mar o en el mar.
Relajarse en la terraza frente al mar, desayunar en la logia, maravillarse con la puesta de sol sobre el golfo de Morbihan, contemplar las maniobras de los veleros, darse un chapuzón en la playa cercana… estas son las actividades favoritas de quienes se alojan en uno de los tres apartamentos de Brise de Mer. En pareja, con amigos o en familia, todos quedan encantados con las vistas y la ubicación de esta residencia de reciente construcción, diseñada al estilo de las grandes casas locales. La playa a 50 m, el embarcadero hacia las islas, los restaurantes y las tiendas a pocos pasos permiten vivir al ritmo de tus deseos. Sin necesidad de coche. Las excursiones por el sendero costero, las salidas en barco, los descubrimientos gastronómicos en el mercado o en los mejores restaurantes, la pesca a pie, los baños… animan tus días. Justo antes de volver a disfrutar del confort revitalizante de una residencia impecablemente cuidada.