Este auténtico pueblo es como una pequeña ciudad al borde del mar. Está dotado de todo lo necesario para no pensar en nada, para relajarse, divertirse y pasar tiempo a solas o con la familia. Su espacio acuático se compone de un jacuzzi, un río salvaje y toboganes gigantes. Todas las noches se organizan conciertos, karaokes, espectáculos, juegos y noches de cine. Se pueden alquilar cabañas para tener una mayor comodidad. Y sobre todo, este cuatro estrellas dispone de un espacio de bienestar (únicamente accesible para adultos) con sauna, pileta de agua fría, jacuzzi, masajes y tratamientos de cuidado corporal. El espacio de relajación propone sesiones de aquagym, el salón de estética ofrece cuidados de cara y cuerpo, etc. Y por último, el jardín botánico separado del camping permite recuperarse con toda tranquilidad.
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