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Dinard, Saint‑Briac y Saint‑Lunaire El encanto de la Belle Epoque en la Costa Esmeralda
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Dinard, Saint‑Briac y Saint‑Lunaire

Dinard y sus villas Belle Epoque son archiconocidas. En la costa Esmeralda, este destino de playa sigue siendo un lugar muy chic con relajantes vistas al río Rance y Saint-Malo. Y si prefieres el encanto de los destinos costeros de Saint-Lunaire y Saint-Briac, solo tienes que saber que están a tiro de piedra.

El encanto de la Belle Epoque en la Costa Esmeralda

Dinard conoció su auge en la Belle Epoque. En los años 1850, las ricas familias quedaron seducidas por este lugar y construyeron villas suntuosas. En la actualidad, el casino, las galerías de arte y los palacetes hacen de la elegante Dinard un destino muy cotizado. Sin duda conocerás su Festival de Cine Británico que atrae a numerosas celebridades cada otoño. Para sucumbir al encanto de Dinard, piérdete por sus callejuelas y sigue el Sendero de los Aduaneros.

Una vegetación mediterránea

Entre la playa del Prieuré y la punta del Moulinet, el paseo del Claro de Luna y sus jardines de aires mediterráneos te invitan a relajarte. Cada noche, desde julio hasta septiembre, el recorrido se ilumina y complementa con música. En verano, Dinard recibe a muchos turistas. No dudes en ir a localidades más tranquilas como Saint-Lunaire y Saint-Briac por el típico sendero de los aduaneros, que avanza siguiendo el mar.

Inspirándose en Renoir

Al Oeste de Dinard, los pueblos costeros de Saint-Lunaire y Saint-Briac ofrecen una tranquilidad alejada del bullicio, con bonitas playas y excelentes vistas a la costa Esmeralda. Como sucedió en Pont-Aven, numerosos pintores como Renoir o Rivière hallaron aquí la inspiración. Para los amantes de la pintura, se celebra un festival de arte anual en Saint-Briac.

¿Lo sabías?

El monje de la espada

Cuenta la leyenda que en siglo VI, en medio de una densa niebla, San Lunaire cortó la bruma con su espada e hizo una hendidura en el acantilado antes de desembarcar en el pueblo actual. Dicen que las huellas de sus sandalias aún pueden verse en la punta.

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