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¡Una habitación con vistas al mar! Cinco lugares únicos con el mar en el horizonte

¡Una habitación con vistas al mar!

Evádete y déjate mecer, literal y simbólicamente, por el vaivén del océano en estos cinco excepcionales hoteles y casas rurales de Bretaña. Enclavados en rocas puntiagudas o a pie playa, ¡podrás disfrutar como nunca de la inmensidad del océano!

hotel-sainte-barbe-chambre.jpg © Hôtel Sainte-Barbe

1. Suspendido sobre las olas, en Le Conquet 

Le Sainte-Barbe, hôtel &spa Le Conquet

¡Una embarcación totalmente de vidrio y hormigón suspendida sobre el océano! Enclavado en su promontorio rocoso, Le Sainte-Barbe Hôtel & Spa Le Conquet – M Gallery *** ofrece unas vistas panorámicas espectaculares del mar de Iroise. A lo lejos se avistan las islas Béniguet, Molène y Ouessant. Las 34 habitaciones del establecimiento tienen vistas al mar y una decoración depurada y contemporánea. Por la noche, el luminoso baile de los faros te servirá de luz nocturna… Y, para «soltar amarras», puedes reservar un tratamiento en el spa marino y saborear la cocina marina del restaurante gastronómico. ¡Desde la terraza, en la azotea, las puestas de sol son excepcionales!

Sainte-Barbe Hôtel & Spa


2. Escala art déco y zen en la costa de Granito Rosa 

L’Agapa, hôtel 5*

A tus pies, la inmensa playa de Trestraou. En el horizonte, el archipiélago de Sept-Îles. ¡El mejor enclave de la costa de Granito Rosa! El Agapa está recubierto con piedra bretona y el vidrio y el acero completan el estilo art déco. La decoración de las 45 habitaciones de este hotel de 5* situado en Perros-Guirec es sobria, todo en blanco y negro… por elegancia, pero también porque evoca la bandera bretona, ¡la gwen ha du! ¿Y qué son estos cuadrados luminosos en el cabecero de la cama? Corresponden al cuadrado mágico, un juego chino que consiste en encontrar el número 13.Y, puestos a encontrar la felicidad absoluta… ¡regálate un momento en el spa Nuxe, con vistas al mar!

L’Agapa


3. Como los fareros, en la bahía de Audierne

Le Sémaphore de Lervily

Ven y disfruta de la bahía de Audierne, ¡desde el faro de Eckmühl hasta la punta de Raz! En la punta de Lervily, entre brezos y juncos, un antiguo faro militar ha sido renovado y transformado en una vivienda vacacional de lo más encantadora. La decoración combina con mucho estilo materiales orgánicos: parqué de roble, cortinas de lino, piedra, paredes encaladas… Las cuatro habitaciones ofrecen vistas al mar. El salón también. Bien instalado en los sofás de diseño, frente a las siete ventanas que forman un gran ventanal panorámico, no verás las horas pasar contemplando el océano Atlántico. ¿Te apetece experimentar el oficio de farero durante una semana? ¡Pues este es el lugar ideal!

Le Sémaphore de Lervily


4. En el extremo oeste de Francia, en Ouessant

Hôtel-Restaurant le Roc’h Ar Mor

Deja tus maletas… ¡y tu mirada perderse en el azul infinito del mar de Iroise! En la hondonada de la bahía de Lampaul, frente al mar, se encuentra el Roc’h ar Mor, un histórico hotel-restaurante de Ouessant. La decoración depurada de las 15 habitaciones se ve discretamente salpicada de rojo, negro, dorado, azul y verde tartán. Todas las habitaciones, con balcón o abuhardilladas, ofrecen vistas al océano o al páramo circundante. Desde el jardín, podrás llegar fácilmente a la pequeña cala de Porz Noan, justo debajo, o disfrutar de la agreste punta de Pern, también próxima al hotel. ¡Piérdete en su laberinto rocoso! Y, nada mejor al volver de una buena caminata, que disfrutar de la cocina del restaurante… ¡tradicional pero no exenta inventiva!

Hôtel-Restaurant Le Roc’h Ar Mor


5. Frente a las agujas de Port Coton, en Belle-Île-en-Mer

Hôtel Le Grand Large

Las célebres agujas de Port Coton están a un tiro de piedra. En la costa Salvaje de Belle-Île-en-Mer se yergue orgulloso el Hôtel du Grand Large ***, con su techo de pizarra y sus paredes color ladrillo. En esta mansión de los años 1900, completamente renovada, se respira de un ambiente familiar y distinguido. De sus 35 habitaciones, más de la mitad tienen vistas al mar. La decoración inglesa es íntima y acogedora, especialmente en invierno. Con la llegada del buen tiempo, podrás disfrutar del jardín y darte un chapuzón en la piscina climatizada al aire libre. ¿Lo mejor? ¡En la terraza panorámica podrás desayunar con los primeros rayos del sol o tomar una copa al anochecer!

Hôtel Le Grand Large

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