© Carolina Ferrer
Itinerario gastronómico en el corazón de Bretañacon La Cocina de Carolina

Itinerario gastronómico en el corazón de Bretaña

Carolina Ferrer del blog La Cocina de Carolina nos propone una escapada llena de sabores y de momentos relajantes por Bretaña. Desde Rennes hasta Vannes pasando por Josselin: 6 días para descubrir las mejores direcciones bretonas, disfrutar del encanto de los pueblos bretones y maravillarse con sus emblemáticos paisajes. ¿Tienes ganas de viajar? Descubre todos los consejos para seguir su itinerario.

Sugerencia para
6 días

ITINERARIO

Quienes me conocéis de hace tiempo, recordaréis mi viaje a Bretaña hace poco más de 4 años. En aquella ocasión, me enamoró la zona Norte de la región con pueblos y ciudades llenas de historia y tradición: Rennes, Saint-Malo, Cancale o Dinan… ¡Todo un paraíso para los que amamos la naturaleza, la gastronomía y la historia! Fue un viaje muy completo y mis ganas de volver, me hicieron poner rumbo o Bretaña otra vez. Cogimos un vuelo, alquilamos un coche y desde allí empezamos a descubrir en profundidad la ciudad de Rennes. Durante el viaje, también visitamos los pueblos y ciudades del corazón de Bretaña como Guer, Paimpont, Josselin, Ploërmel o La Gacilly. Sin duda, fue un viaje muy emocional donde tuve la suerte de entremezclarme con muchas personas que viven y trabajan allí. Me encantó recorrer sus calles, mercados, talleres o incluso ponerme delante de los fogones de algunos restaurantes para cocinar platos tan típicos como las famosas crepes de este rincón de Francia. ¿Te apetece descubrir un poco más?

¡Rennes, una etapa capital en Bretaña!

Quienes vienen a Bretaña tienen una cita obligada con la ciudad de Rennes. Yo nunca me cansaré de recorrer sus callejuelas y quedarme atrapada mirando su Catedral, sus canales y sobre todo las emblemáticas casas de madera construidas en los siglos XIV y XV y que todavía siguen en pie dando vida a negocios, bares y pisos llenos de historia. Mientras caminas por sus calles adoquinadas, pronto te das cuenta que los edificios cambian y pasan a tener un estilo arquitectónico post revolución. Edificios como la Ópera en la Plaza de Place de la Mairie, el Palacio de Comercio o Parlamento de Bretaña, son los más emblemáticos.

Más urbanas son las tiendas trendy y las boutiques de creadores que transforman el concepto de salir de compras. Aparte de los restaurantes que renuevan con maestría los ingredientes tradicionales y locales, puedes hacer un alto en un bar o en un pub.

  • Sala de escalada, bistro y micro-cervecería, The Roof & Origines propone actividades deportivas y divertidas en el antiguo hospital (Hôtel-Dieu) en Rennes. Un lugar atípico en el que los platos están elaborados únicamente con productos de kilómetro 0. ¡Prueba sus cervezas elaboradas en el local!
  • Tómate un capricho muy dulce en la pastelería 16h30. ¡¡Seré sincera contigo y reconozco que me comí más de uno!! Esta pastelería ofrece deliciosos dulces y es ecoresponsable. Los productos son de temporada, biológicos y/o locales. Los apetecibles pasteles se venden en envoltorios reciclados o con retorno.

¡Rennes para los gastrónomos!

S i estás leyendo este post es porque quieres huir de las típicas recomendaciones turísticas y conocer lugares secretos que solo tú y yo nos gusta disfrutar. Toma nota y guarda estos hotspots como si fueran un tesoro :

  • Desayuna en la terraza de la cafetería Petit Nature, todo un paraíso gastronómico para los amantes de la comida real. Creo que es el típico restaurante donde la gente local viene a almorzar…
  • Desayuna en Stoïque, un restaurante 100% vegetal con un 99% de productos caseros (¡incluso el pan, los blinis y la mostaza!). Los productos son casi todos ecológicos y las verduras locales. ¡Es hermoso, bueno y saludable!
  • Cena en la terraza interior en Oh My Bear! (te recomiendo pedir el Entrecote). Si vas por la noche a cenar coincidirás con un fabuloso ambiente de gente joven cenando en las terrazas de la calle.
  • Las típicas crepes de Bretaña puedes tomarlas en el restaurante Oeuf junto al Couvent des Jacobins. En este restaurante fue donde me enseñaron a cocinar las típicas crepes de Bretaña y me encantó.

Y como broche final a este viaje a Rennes, no puedes dejar escapar tu paseo romántico en Les P’tits Bateaux por el canal de Saint-Martin. Son encantadores y además te sirven una botella de vino y quesos franceses mientras navegas por el canal. ¡Planazo!

Descubre los P’tits Bateaux en el corazón de Les Prairies Saint-Martin. No se necesita carnet, tú decides donde ir con tu embarcación respetuoso con el medioambiente. Una iniciación rápida y podrás zarpar a explorar la ciudad. ¡Hasta podrás atravesar esclusas!

Un mercado para los amantes de la gastronomía!

Un plan que no fallará jamás (no importa el momento del año en el que viajes a Rennes) es visitar el Mercado de Les Lices ¡¡Es un tesoro para los amantes de lo auténtico y de la gastronomía!! Este mercado está junto la Catedral de la ciudad y lleva celebrándose desde hace más de 400 años y siempre cumple con su cita los sábados por la mañana. Más de 300 puestos de verduras, frutas, flores, sidras, frutos secos, pescado, carnes, mieles…. Todo lo que te imagines está en el Mercado de Les Lices. Al ser el segundo mercado más grande de Francia, seguro que te encantará comprar, charlar con sus comerciantes y perderte durante horas entre sus puestos de comida.

Cuando salgas de este mercado también te recomiendo que visites el Convento de los Jacobinos, sobre todo para los amantes de la fotografía, la escultura y la exposiciones con mensajes llenos de emoción.

Dejamos la ciudad de Rennes y nos subimos al coche para adentrarnos en el corazón de Bretaña, donde según cuenta la leyenda nació el personaje del mago Merlin y el Rey Arturo. El viaje es un “ooooh” en cada kilómetro de carretera porque hay momentos en los que los árboles crean un túnel natural. Y entre medio de los frondosos árboles nos encontramos algo que nos dejó helados… ¡Un mar de Menhires de hace más de 4.500 años!

Los megalitos de Monteneuf no siempre han apuntado hacia el cielo. La iglesia en el 1000 hizo tumbar esos menhires por considerarlos demasiado paganos, ya que no tenían un origen bíblico. No fue hasta la década de 1980 cuando unos arqueólogos consiguieron enderezar las piedras.

  • En Monteneuf nos adentramos en el mundo insólito de los cuentos y las leyendas de Brocéliande. Todos hemos oído la leyenda del rey Arturo. En este bosque de Brocéliande nació su leyenda : el hada Viviana, el mago Merlín o el caballero de Lancelot, ya viajamos a un lugar mágico.
  • Emborrachados de naturaleza decidimos parar a comer en L’Atelier de Paimpont. Vale la pena si quieres comer bien y disfrutar de un paseo por los jardines de la Abadía de Notre-Dame y su inmenso lago.

Josselin, el corazón de Bretaña

Pero nuestro destino final era la ciudad de Guer donde nos esperaba Baptiste Denieul, chef del restaurante con Estrella Michelin, Auberge Tiegezh. Un hombre que se ha hecho a sí mismo y que ha revolucionado la cocina para quienes de vez en cuando nos damos un capricho gastronómico. He de decir que Baptiste que me sorprendió por su implicación con los productos de KM0 y por los alimentos que cultiva en su propio huerto.

Nosotros que somos “de culo inquieto” no paramos quietos con el coche. Así que nos fuimos a Josselin. Una población por donde recientemente ha pasado el Tour de Francia y que también tiene muchísima historia. Nos recordó mucho a la ciudad de Dinan ya que su diseño arquitectónico también tiene casas de madera y un río por el que se puede navegar con un barco eléctrico. Lo más impresionante es su castillo del S.XV que además de poderse visitar por dentro, tiene un museo de juguetes y muñecas de época que me dejó con lágrimas de emoción en los ojos ¡Qué maravilla de castillo!

Al pie del castillo, la empresa Ti War an Dour propone descubrir el pueblo desde el canal con sus pequeños barcos eléctricos. Después de una rápida formación, ¡estarás listo para vivir la aventura! Si quieres vivir la experiencia a fondo, la empresa propone también alojamientos flotantes: Base ideal para compartir buenos momentos en pareja o entre amigos, disfrutando de las vistas panorámicas del frondoso paisaje. ¡Una introducción ideal para descubrir el corazón de Bretaña!

La Gacilly, ¡un museo al aire libre!

Nuestra ruta en el corazón de Bretaña no había terminado, todavía nos quedaba saborear las flores y plantas que los mejores chef de Francia van a comprar al joven matrimonio que vive en Des Heures Dehors, una pequeña granja en la localidad de Plöermel. ¡Fue toda una experiencia organoléptica muy difícil de expresar en palabras!

Dirección Sur, reemprendimos nuestro viaje a La Gacilly y como fotógrafos que somos, nos quedamos sin palabras al descubrir que este pequeño pueblo bretón, se había convertido en un gran espacio de exposición para fotógrafos de todo el mundo. Fotografías en pequeño y gran formato, color o blanco y negro… Tras cada paso que dábamos por sus calles o por sus bosques, encontrábamos fotografías y obras de fotógrafos profesionales o cazadores de imágenes de aficionados. Este Festival de Fotografía diseñado por Jacques Rocher se creó en 2004 con la idea de reflexionar sobre el futuro de nuestro planeta.

  • El festival de fotos de La Gacilly es gratuito y se celebra cada verano.
  • Para comer siguiendo la temática de la naturaleza, te aconsejamos Le Végétarium de la Maison Yves Rocher. Sientate en su terraza de madera con vistas al molino de piedra. El decorado vegetal y la música del río acompañan los platos en los que los productos sanos son los reyes. Para los que prefieran sumergirse plenamente en la naturaleza, el restaurante propone picnics para llevar que puedes degustar en el rincón verde de tu elección.

Última parada en el sur de Bretaña…

Última parada en la costa Sur de la Bretaña, concretamente en el municipio amurallado de Vannes. Aquí comenzamos a respirar la brisa del mar atlántico y cómo no, paramos a comer las ansiadas ostras que tantos recuerdos nos trajo de Cancale.

Con la emoción de saber que nuestro viaje estaba llegando a su fin, pusimos rumbo hacia Nantes con dos paradas previas a la fábrica de galletas Vénètes (imprescindible si quieres llevarle un regalillo a tu familia o amigos), y por último a “Marais Salants” cerca de Guérande. Aquí es donde nos explicaron cómo funciona el cultivo natural de sal marina y donde también podrás comprar algunos kilos de sal.

Intenso, lleno de emoción, buen gusto, memorable y con ganas de más… ¿Volveremos a Bretaña? Tarde o temprano tendremos que hacerlo porque aún nos quedan muchos rincones por descubrir.

  • Si se te hace tarde, no dudes en parar a comer en el Restaurante Tandem, situado muy cerca de la famosa Place Henri IV, desde donde se puede contemplar y fotografiar la Cathédrale Saint-Pierre entre los edificios de madera del casco antiguo.
  • Si tienes tiempo, hay dos paradas imprescindibles que debes hacer: la primera en Barapom para degustar una crêpe con caramelo de mantequilla salada y la segunda para descubrir el pueblo medieval de Guérande.
  • Con su paisaje único, las salinas son un mosaico de formas y colores… Para descubrir el saber hacer de Guérande, existen numerosas visitas. Infórmate en la oficina de Turismo.

Nos gusta

  • En Rennes descubrí posiblemente el parque urbano más bonito por el que jamás he paseado. El Parque de Thabor es inmenso y rico en todo tipo de flores, plantas y árboles. Rosas, magnolias, un jardín botánico y enormes praderas para pasear o disfrutar de eventos culturales y musicales. ¡Creo que en este parque hice más de 100 fotos!

¿Dónde dormir?

Hôtel de Nemour en Rennes
Alójate en el Hotel Nemours, una joyita arquitectónica con mucho encanto en pleno corazón de la ciudad. Si te alojas aquí estarás muy conectado con todo lo que quieras visitar de la ciudad.

Maison Tiegezh en Guer
En la Maison Tiegezh, la familia es sagrada. En 2017, Baptiste Denieul se convirtió en el chef más joven de Francia en recibir su primera estrella Michelin. Su casa también ofrece habitaciones y suites familiares de 4 estrellas con una decoración sobria y de diseño, y un espacio de bienestar para relajarse antes de salir a descubrir Brocéliande. Una oda al lujo, la tranquilidad y el confort en pleno corazón de Bretaña.

Le Clos du Gusquel en Plescop
Excepcional, entre Auray y Vannes, venga a alojarse en esta antigua granja bellamente renovada. Aprovecha el entorno natural que rodea la casa y relájate en la piscina. El sueño de aislarse del estrés y conectar con la naturaleza aquí se hace realidad

Descargar notas de viaje

Toda la información del sitio y más en un archivo pdf.

La Cocina de Carolina

«No se deja de jugar porque se deja de ser niño, sino que se deja de ser niño porque se deja de jugar». Esta frase es la que me ha llevado a hacer lo que me gusta, disfrutando de la vida como un juego, aprendiendo y descubriendo cada día las cosas bonitas que la vida nos pone delante. Soy estilista y fotógrafa de cocina de pasión y profesión, adoro cocinar postres…»

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