© Emmanuel Berthier
7 propuestas atípicas Para desconectar en Bretaña

7 Propuestas atípicas

Gaviotas, crepes saladas, gambas… ¿Crees que eso es todo lo que ofrece Bretaña? ¿Te lo sabes ya de memoria? Rompe el molde. Cambia la perspectiva. ¡Con una pizca de imaginación, todo será diferente! Gracias a nuestras propuestas atípicas, vivirás una experiencia «extra» en tus clásicas vacaciones. Bretaña, con sus entornos zen, artísticos, impactantes o desde la copa de un árbol, te revelará todos sus secretos. Intenta recorrerla a lo largo y a lo ancho.

1. Pasa la noche en un faro

Instálate en lo alto de uno de esos legendarios edificios. En las afueras de Port-Louis, el faro de Kerbel te acoge con sus 25 metros de altura. Deberás subir 120 escalones para poder apreciar el horizonte, una vista de 360º de la bahía de Quiberon, de Lorient y la isla de Groix. En la antigua cúpula del faro, con parqué de caoba y muebles de diseño, podrás dormir, y al despertar, disfrutarás de una vista panorámica sin igual.


2. Ábrete camino con el wakeboard en un lago

¿Con qué? Es el deporte náutico de moda, una mezcla de esquí náutico, snowboard y surf. Podrás practicarlo, en familia o con amigos, en un lago rodeado de vegetación. Gracias a un sistema de tracción por cable de 500 m, te deslizarás a 30 km/h. Los más osados podrán intentar hacer acrobacias sobre obstáculos y trampolines. Tras las prácticas, disfruta de la cafetería-bar que te ofrece una bonita vista del espejo de agua. Si no te animas, intenta con el esquí de rodillas (el kneeboard) o con el clásico esquí náutico. Los niños pueden empezar con estas actividades a partir de los 7 u 8 años.


3. Duerme en un «nido»

El pajarillo que llevas dentro debería estar encantado con la idea: cobijarse en un pequeño nido, es decir, en una burbuja de serenidad donde cada detalle está pensado para brindar bienestar. No podrás encontrar nada más íntimo y cómodo. Si deseas vivir una estancia tan acogedora como futurista, elige una de las tres fórmulas propuestas: un nido, una tienda-burbuja o una cúpula geodésica (más conocida como «iglú»). Cualquiera de ellas te transportará a un país de ensueño con una vista a 360º.


4. A bordo de un velero tradicional

¿Te apetece jugar a los piratas en familia, hacerte a la mar en un velero o en un crucero? Embárcate en uno de los 49 veleros tradicionales de Bretaña. Toma el timón, iza las velas… y ¡deja volar tu imaginación! Estas travesías marítimas son también una excelente forma de iniciarte en la navegación. Surcar el golfo de Morbihan a bordo de un sinagot (pequeño velero tradicional), cruzar la bahía de los Corsarios en el «Étoile du Roy» (réplica de una fragata corsaria), observar las focas, los frailecillos y los alcatraces de las Siete Islas desde un antiguo langostero son una de las tantas experiencias marítimas que podrás vivir al menos una vez en la vida.


5. Una cabaña en los árboles

¿Te gustaría pasar una noche lejos del mundanal ruido? Este tipo de cabaña es el alojamiento atípico más destacado y buscado. Mimetizada con su entorno, ofrece un remanso de paz y una completa desconexión a varios metros de altura. En la costa de Goëlo, desde lo alto de un árbol, Les cabanes du jardin de Pierre te invitan a alternar entre el sueño y la realidad. En Les cabanes des légendes, podrás sumergirte en el mundo de los elfos y las hadas.


6. Originales escalas a orillas del Loira


7. Ecolodges: recupera energías en plena naturaleza

Gracias a este concepto que conjuga turismo y protección del medio ambiente, disfrutarás de unas vacaciones de naturaleza pura. Las tiendas de alta gama y los alojamientos flotantes te invitan a vivir unas vacaciones en lugares privilegiados y en perfecta armonía con la naturaleza. Tu estancia será un éxito, pues todo está previsto: actividades al aire libre, comida ecológica, espacio de compras…

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Web Oficial de Turismo de Bretaña
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